El eclipse deja a Alicante casi a oscuras pese a las nubes y reúne a más de 20.000 personas
Las nubes marcaron la observación del eclipse de Sol en la provincia de Alicante, donde miles de personas esperaron durante horas para contemplar un fenómeno que dejó el cielo casi a oscuras.
Más de 20.000 personas se concentraron este miércoles en los principales puntos de observación de la provincia de Alicante para contemplar el eclipse solar, un fenómeno astronómico excepcional que, aunque no llegó a ser total en la provincia, alcanzó una ocultación superior al 99 % en algunos puntos. Las nubes condicionaron la observación durante buena parte de la tarde, aunque en varios lugares permitieron finalmente contemplar el tramo final del eclipse y la progresiva reaparición del Sol sobre el horizonte.
Dénia fue uno de los puntos de la provincia donde el fenómeno alcanzó una mayor ocultación, con cerca del 99,93 % del disco solar cubierto. Allí, las nubes impidieron observar buena parte de la primera fase, cuando la Luna comenzó a cubrir el Sol. Sin embargo, la segunda parte del eclipse pudo seguirse mejor, cuando el astro comenzó a reaparecer sobre el horizonte.
La recuperación de la luz fue uno de los momentos más llamativos. El Sol apareció de nuevo poco a poco mientras avanzaba la tarde y, debido a la proximidad de la puesta de Sol, el efecto recordaba a un amanecer. A las 20:59 horas, con la puesta de Sol, terminó también la posibilidad de seguir el eclipse desde la provincia.
Las nubes fueron el principal condicionante de la jornada en la provincia. En distintos puntos aparecieron nubes que impidieron observar directamente el Sol durante algunos momentos del eclipse. En cambio, los claros que se abrieron posteriormente permitieron contemplar la última fase, con el Sol volviendo a aparecer progresivamente antes de desaparecer por el horizonte.
La ocultación hizo que el cambio de luminosidad fuera perceptible incluso cuando el Sol no podía verse directamente. La provincia llegó a presentar durante unos minutos un aspecto más propio de la noche, con el encendido de las luces urbanas y la iluminación de algunos edificios y espacios públicos.
En Alicante capital, la ocultación máxima alcanzó el 99,14 % del disco solar. El eclipse comenzó a las 19:40 horas y alcanzó su máximo alrededor de las 20:34 horas. Aunque quedó fuera de la franja de totalidad, la elevada ocultación provocó una notable reducción de la luz y permitió que la ciudad viviera una especie de anochecer anticipado.
La Policía Local estima que unas 20.000 personas se distribuyeron entre los principales puntos de observación de la ciudad. Tabarca concentró alrededor de 5.000 personas; la Serra Grossa, unas 4.500; el entorno de Rabasa y la Universidad de Alicante, unas 4.000; el Castillo de Santa Bárbara y el monte Benacantil, unas 2.500; y el castillo de San Fernando y el monte Tossal, aproximadamente 1.500.
La Universidad de Alicante fue uno de los principales escenarios para seguir el fenómeno. La actividad organizada junto a Astroingeo reunió a miles de personas que acudieron con gafas homologadas, telescopios y otros instrumentos para observar el eclipse. Antes del inicio se ofrecieron explicaciones sobre el fenómeno y sus distintas fases.
Entre los asistentes también se encontraba un grupo de la ONCE que pudo seguir el eclipse mediante un dispositivo LightSound, cedido por el Instituto de Ciencias del Espacio. El aparato permite convertir los cambios en la intensidad de la luz en sonidos, de manera que las personas ciegas o con baja visión pueden percibir la evolución del eclipse: los sonidos son más agudos con mayor luminosidad y se vuelven más graves a medida que disminuye la luz.
El eclipse se desarrolló sin incidentes destacables entre los miles de personas que acudieron a los distintos puntos de observación.