Centro Dermatológico Estético: Tecnología de vanguardia contra el acné con tratamientos personalizados para una piel sana y sin marcas
La Unidad de Acné combina medicina, láser y biofotónica para tratar el acné activo y sus cicatrices de forma eficaz y segura
Alicante |
El acné es mucho más que un problema estético. Se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel, frecuente en la adolescencia pero también presente en la edad adulta, que puede dejar secuelas permanentes si no se trata de forma adecuada. Su origen es multifactorial y está relacionado con el exceso de sebo, la obstrucción de los poros, la proliferación de la bacteria Cutibacterium acnes y los procesos inflamatorios, en muchos casos modulados por factores hormonales.
Conscientes de esta complejidad, la Unidad de Acné de la Dra. Loreley Rodríguez apuesta por un abordaje integral y personalizado, combinando tratamientos médicos clásicos con las tecnologías más innovadoras en dermatología.
Entre las opciones terapéuticas se incluyen el tratamiento médico individualizado, limpiezas faciales especializadas, fototerapia con diferentes longitudes de onda, peelings químicos y, especialmente, técnicas de última generación que marcan la diferencia en el control del acné y la prevención de cicatrices.
Una de estas tecnologías es la Terapia Fotodinámica biofotónica Kleresca, un tratamiento no invasivo que utiliza un gel fotoconversor activado por una lámpara multi-LED. La fluorescencia generada estimula los mecanismos naturales de reparación de la piel, ayudando a reducir la inflamación, mejorar la calidad cutánea y acelerar la recuperación, tanto en acné activo como en marcas residuales. Su principal ventaja es que actúa respetando la fisiología de la piel, sin dolor ni tiempos de baja.
Otra herramienta clave es el láser Ultra de Tulio (1927 nm), un láser fraccional no ablativo que actúa creando microzonas de calor controlado en las capas superficiales de la piel. Su longitud de onda, absorbida por el agua cutánea, favorece la renovación celular y la estimulación del colágeno. En pacientes con acné activo, este láser ayuda a reducir la inflamación, disminuir la producción de sebo, desobstruir los poros y mejorar el entorno de la piel, dificultando la proliferación bacteriana. Además, diversos estudios sugieren que puede reducir el número de lesiones activas y mejorar la textura cutánea, minimizando la aparición de marcas.
Cuando el acné deja huella, entran en juego tratamientos específicos para las cicatrices acneicas, que aparecen cuando la inflamación afecta a la dermis y el proceso de reparación genera colágeno en exceso o en cantidad insuficiente. Para estos casos, la unidad cuenta con tecnologías como el láser PicoWay, que emite pulsos ultracortos capaces de estimular la formación de nuevo colágeno y elastina sin sobrecalentar la piel, y nuevamente Kleresca®, como apoyo a la regeneración cutánea.
Destaca también la tecnología Potenza, un sistema de radiofrecuencia con microagujas que introduce energía térmica en las capas profundas de la piel. Esta combinación de microagujas y calor controlado estimula intensamente la producción de colágeno y elastina, remodelando la textura cutánea y suavizando las cicatrices de acné desde el interior.
La combinación de Potenza y el láser Ultra permite actuar en distintas capas de la piel de forma complementaria: mientras Potenza trabaja en profundidad rellenando y suavizando las cicatrices, el láser mejora la superficie, la textura y la uniformidad de la piel. El resultado es una remodelación más completa, natural y duradera.
Con este enfoque integral y apoyado en tecnologías de última generación, la Unidad de Acné de Centro Dermatológico de Alicante, con la Dra. Loreley Rodríguez ofrece soluciones eficaces, seguras y adaptadas a cada paciente, con un objetivo claro: controlar el acné, prevenir las cicatrices y devolver a la piel su salud y confianza.