Una treintena de grafiteros limpian Madrid a cambio de evitar sanciones económicas
Los primeros grafiteros en sustituir las multas con la eliminación de pintadas ya han realizado 1.228 horas de trabajo y han limpiado una superficie de 2.625 m2.
Madrid |
Una medida que transforma sanciones en conciencia ciudadana: limpiar las pintadas de muros y fachadas de Madrid en lugar de pagar una sanción económica. El pasado mes de diciembre, el Ayuntamiento de Madrid aprobó la modificación del protocolo de prestación ambiental sustitutoria de las sanciones en materia de limpieza de los espacios públicos y gestión de residuos. Se introdujo entonces un cambio: aquellos que cometan infracciones relacionadas con la realización de grafitis en la vía pública eliminarán las pintadas como actividad sustitutoria de la sanción impuesta, que oscila entre los 300 y los 3.000 euros.
Desde entonces, ya han sido un total de 33 personas las que han realizado estos trabajos. En total, han realizado 1.228 horas de trabajos, lo que permitió conmutar los 64.100 euros. El número de horas trabajadas va en función del montante de la sanción recibida. En el caso de los primeros participantes, osciló entre las 14 horas de labores de limpieza realizadas por una persona que fue sancionada con 400 euros hasta las 60 horas que dedicaron al servicio sustitutorio ocho personas multadas con 3.000 euros.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y la concejala presidenta de Tetuán, Paula Gómez-Angulo, ha supervisado los trabajos de limpieza de pintadas en la vía pública realizados por un grupo de grafiteros. "Es una posibilidad que damos, una vez sancionados pueden pagar la multa o hacer estos trabajos. Reparan el daño, entienden las consecuencias que tiene ensuciar la ciudad y su coste. Además, corrigen ese comportamiento incívico y se convierten en verdaderos precursores de las acciones que lleva a cabo el Ayuntamiento de Madrid, para limpiar fachadas y muros", ha explicado Carabante.
La mayoría de grafiteros son jóvenes y con estudios universitarios
El 76% de los participantes en este protocolo son hombres frente a un 24% de mujeres y se trata fundamentalmente de personas jóvenes: un 61% tiene entre 18 y 29 años y un 15% son menores de edad (hay un 12% entre 30 y 39 años y otro 12% entre 40 y 64 años).
Su perfil formativo es muy variado, con un 18% de participantes con estudios universitarios y un 15% con estudios de posgrado, lo que quiere decir que cerca del 33% de los participantes tiene enseñanza universitaria. En línea con lo marcado en el análisis por edades, cabe destacar que el 22% de las personas participantes está cursando la ESO y el 15%, Bachillerato. De los 33 primeros participantes, 31 son de nacionalidad española, uno es rumano y otro, venezolano. Todos salvo uno residen en la ciudad de Madrid.
Respecto a los distritos donde se han producido las sanciones, Moncloa-Aravaca es el que acumula más expedientes, con un total de 10. Le siguen los distritos de Latina (6), Carabanchel (5), Centro (3), Fuencarral-El Pardo (2), Barajas (2), Arganzuela (1), Hortaleza (1), Moratalaz (1), San Blas-Canillejas (1) y Vicálvaro (1). Estos primeros participantes realizaron, siempre a cargo de un tutor-educador, actuaciones de eliminación de pintadas en 9 zonas de actuación, correspondientes a 7 distritos (Fuencarral-El Pardo, Villa de Vallecas, Arganzuela, Hortaleza, Carabanchel, San Blas-Canillejas y Ciudad Lineal) y cubrieron una superficie total de 2.625 m2 de grafitis.
El 97% de los participantes se ha mostrado muy satisfecho con la profesionalidad y competencia del equipo técnico y considera que han sido correctamente informados. Ven bien que exista la alternativa de poder realizar estos trabajos antes que pagar una sanción económica que para muchos supone un problema, aunque piden al Ayuntamiento que se habiliten más espacios en la capital para poder expresar su arte. "No somos unos delincuentes, somos personas y nosotros cuando pintamos en un sitio que es legal vienen personas a insultarnos y a faltarnos el respeto. Deberíamos ayudarnos entre todos porque los grafiteros queremos tener nuestros derechos", ha expresado uno de los participantes.
Otro de los participantes también ha aprovechado para reivindicar los derechos de los grafiteros. "La gente piensa que el grafitero promedio es un chaval de 15 o 16 años, que no tiene preocupaciones y se dedica a molestar, pero es lo contrario. El grafitero promedio te lo puedes encontrar desde los 20 años hasta los 50 años, sin exagerar. La edad es indiferente, tienen familia e hijos pero se siguen dedicando a ello por un pasión y un gusto. Es una cuestión de amor al arte", ha asegurado.
Patrullas antigrafitis
La Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos, Gestión de Residuos y Economía Circular (OLEPGRyEC) incluyó en su artículo 99 la posibilidad de sustituir las sanciones económicas por medidas alternativas en beneficio de la comunidad. Desde entonces, es frecuente que las personas sancionadas como consecuencia de infracciones recogidas en la ordenanza soliciten la realización de prestaciones de limpieza en vías públicas en lugar del pago de la multa propuesta.
A la modificación del protocolo del sistema sustitutorio de sanciones se une la creación de la denominada ‘patrulla antigrafitis’ de limpieza. Fue en septiembre de 2022 cuando el Gobierno municipal puso en marcha el contrato de gestión del Servicio Público de Limpieza Urgente (SELUR) que, entre otros servicios de limpieza especiales, incluyó la activación de equipos especializados en la limpieza de pintadas. Unas patrullas antigrafitis que, en estos dos años, no solo han respondido a los avisos de la ciudadanía para eliminar las pintadas, sino que revisan de manera periódica -de acuerdo con las frecuencias de paso establecidas por el Ayuntamiento de Madrid- las zonas de los distritos donde su aparición es habitual, para limpiarlas. Solo en 2024, estas patrullas realizaron 42.259 actuaciones y limpiaron 379.432 metros cuadrados de grafitis, lo que equivale a una superficie equivalente a 40 veces la Plaza Mayor.