Madrid |
El Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo una inversión municipal de dos millones de euros para la mejora urbana del distrito Centro, concretamente en el entorno de la plaza del Rastrillo. La actuación incluye la instalación de un sistema de pulverización de agua, renovaciones en el pavimento, mobiliario e iluminación, además de la plantación de 69 árboles y más de 340 arbustos para reforzar la presencia verde en la zona. Esta actuación se prevé que finalice en la segunda mitad de 2026.
Este proyecto de regeneración urbana abarca no solo la plaza del Rastrillo, sino también las calles del Espíritu Santo, Tesoro, San Andrés y Marqués de Santa Ana. Busca además eliminar barreras arquitectónicas, mejorar la calidad ambiental y responder a necesidades de los vecinos de la zona.
Una de las innovaciones más destacada de esta reforma es la incorporación de nuevo equipamiento urbano, como los pulverizadores de agua ya mencionados. Esto se debe a que la plaza del Rastrillo es conocida por ser la más calurosa de la capital, lo que ha generado quejas vecinales durante mucho tiempo por concentrar altas temperaturas. Este sistema servirá para mitigar el calor durante los meses estivales ofreciendo así un espacio más fresco para los vecinos y visitantes.
En la propia plaza se está reorganizando el espacio urbano para incluir una zona de juegos infantiles con más sombra y la instalación de una fuente ornamental circular de cuatro metros de diámetro.