MADRID

Desmantelan un quirófano clandestino que hacía aumentos de pecho y ligaduras de trompa en "condiciones insalubres"

En el local se encontraron heces de animales y medicamentos caducados.

E.P.

Madrid |

Imagen de archivo de un quirófano | Pixabay

La Policía Nacional ha desmantelado un quirófano clandestino en el distrito madrileño de Carabanchel, donde se realizaban complicadas intervenciones quirúrgicas, como aumentos de pecho, liposucciones e incluso ligaduras de trompas, en condiciones completamente insalubres. Las autoridades calificaron las instalaciones de "deplorables y dantescas", ya que ponían en grave peligro la vida de las pacientes, en su mayoría mujeres procedentes de países de América Latina.

La operación, que culminó con la detención de cuatro mujeres y la investigación de otras dos, permitió descubrir cómo funcionaba este quirófano, que operaba de forma ilegal en la trastienda de una clínica dirigida por una mujer colombiana. La investigación ha revelado que en el lugar se encontraban heces de animales, medicamentos caducados y un congelador en el que se almacenaban viales y material sanitario junto a alimentos.

Juan José Castro García, inspector jefe de la Sección de Consumo y Dopaje de la UDEV Central, expresó su preocupación por las condiciones de las intervenciones: "Llevo más de quince años en la policía y nunca me había encontrado una situación como esta. Pueden llegar a matar a una persona", declaró durante la rueda de prensa posterior a la operación.

Una clínica regentada por una médica colombiana

El quirófano clandestino, que también se promocionaba en redes sociales, funcionaba como una extensión de la clínica de medicina estética, que seguía prestando servicio tras la clausura del local ilegal. La entrada al quirófano se realizaba por una puerta trasera que comunicaba con la vivienda de una de las detenidas. Las otras detenidas son de nacionalidad boliviana y peruana, y todas ellas se encuentran en libertad, sin medidas cautelares.

Precios altos y sin titulación médica

Las operaciones quirúrgicas eran realizadas por personal no cualificado, sin la preceptiva titulación sanitaria, y utilizando medicamentos caducados. Según las investigaciones, las mujeres que se sometían a estos procedimientos pagaban entre 1.200 y 4.000 euros por cada operación. En algunos casos, cuando las pacientes experimentaban complicaciones, se les ofrecían dos opciones: o volvían a ser operadas o se les devolvía el dinero.

A pesar de que la Policía aún está analizando documentación relacionada con las intervenciones, se sabe que el quirófano clandestino llevaba operando bastante tiempo, realizando entre 15 y 20 operaciones diarias. Las autoridades no han podido confirmar si todas las personas que acudían a la clínica se sometían a intervenciones en el quirófano ilegal o si algunas solo recibían atención en la clínica aledaña.

Víctimas y testimonios de complicaciones tras las intervenciones

La investigación ha identificado a al menos dos víctimas que tuvieron que ser hospitalizadas debido a complicaciones tras someterse a liposucciones. Una de ellas fue ingresada durante varios días debido a las secuelas de la intervención. La Policía continúa investigando el caso para identificar a más posibles víctimas, y ha habilitado un teléfono de contacto para que cualquier persona afectada pueda aportar información: 628 711 298.

Durante la inspección realizada el 6 de febrero, los agentes encontraron una serie de indicios de las malas prácticas sanitarias que se realizaban en el lugar. Además de los medicamentos caducados, hallaron facturas, registros de intervenciones, informes preoperatorios y un congelador en el que se guardaban viales y material sanitario junto a alimentos. También se encontró una máquina para esterilizar el material, que, según los investigadores, reutilizaba gasas y otros elementos.

En la fase final de la operación, que contó con la colaboración de la Dirección General de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, se hallaron cuadernos con registros de los tratamientos realizados, agendas con horarios de las supuestas enfermeras y citas, así como 3.350 euros en efectivo.

La investigación sigue abierta, y las autoridades continúan analizando las pruebas encontradas en el lugar. Las detenidas se enfrentan a cargos graves, mientras la Policía trabaja para esclarecer la magnitud de esta red de intervenciones ilegales y evitar que más personas resulten afectadas por prácticas médicas sin control.