Ciudad Real |
Ciudad Real abandona la ola de intenso calor que ha sufrido durante unas dos semanas, aunque hoy lunes todavía tenemos nivel de alerta amarillo en varias zonas de la provincia porque se esperan máximas de entre 38 y 39 grados. Será a partir de mañana martes cuando las temperaturas comiencen ya a bajar y situarse en máximas de 32 o 33 grados.
El delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Castilla-La Mancha, Luis Bañón, reconoce que ha sido un episodio de “calor eterno” que comenzó el pasado 3 de agosto y ha durado hasta ahora.
Se han venido registrando temperaturas de entre 5 y 7 grados por encima de lo que es habitual en esta época del año y además ha sido una ola muy persistente, ha durado mucho tiempo.
De hecho, es algo histórico porque nunca se había producido en la provincia una ola de calor como esta desde que la AEMET tiene registros.
A partir de mañana las temperaturas irán a la baja, con algún repunte el viernes y el sábado, pero ya serán más suaves y según avancen los días cada vez será más difícil que se repitan termómetros tan altos.
Estudiarán un posible cambio de ubicación de la estación de Almadén
Muchas de las estaciones meteorológicas que la AEMET tiene en la provincia han dado máximas por encima de los 40 grados durante esta ola de calor, incluso en algún momento se alcanzaron los 43 y 44, como por ejemplo en Puebla de Don Rodrigo o Almadén.
Ha sido habitual que la localidad almadenense haya registrado las máximas más elevadas de la región. Se cambiaron los sensores de la estación de Almadén y se esta estudiando si esta estación meteorológica es representativa de la zona.
Por eso, a corto plazo la AEMET va a instalar unos medidores paralelos para comparar temperaturas en Almadén y si se ve que la zona no es representativa, a medio plazo se podría cambiar de ubicación esta estación.