SUCESOS

La Policía Nacional de Maó recupera 10.000 euros para la víctima de una ciberestafa

Este método consiste en que la víctima, cliente de la entidad bancaria suplantada, recibe una llamada telefónica, donde el interlocutor se hace pasar por empleado del banco y le informa que se le han realizado una serie de cargos y que hay problemas en su cuenta bancaria o tarjeta

Iván Martín

Menorca |

Agente de la Policía Nacional en Maó. | POLICIA NACIONAL

Agentes de la Policía Nacional de Maó han logrado recuperar 10.000 euros de una estafa. La víctima pudo recuperar, gracias al trabajo de los agentes, el dinero que se le había sustraído a través del método comúnmente llamado "spoofing".

Este método consiste en que la víctima, cliente de la entidad bancaria suplantada, recibe una llamada telefónica, donde el interlocutor se hace pasar por empleado del banco y le informa que se le han realizado una serie de cargos y que hay problemas en su cuenta bancaria o tarjeta. Para evitar estos cargos no autorizados o solventar los problemas técnicos, los ciberestafadores indican a la victima que acceda a un cajero de su entidad bancaria y que debe seguir una serie de pasos que se le indicarán, tras lo cual se procederá a cancelar todos los movimientos realizados o se solventarán los problemas.

En este caso en concreto, la víctima recibió una llamada telefónica de los presuntos estafadores, los cuales se hicieron pasar por su entidad bancaria, indicándole, después de un largo tiempo en la cual estuvo al teléfono, los pasos que debía seguir para solucionar los problemas que se habían detectado en su cuenta. Incluso, le llegaron a indicar que se trasladara a un cajero de su entidad bancaria.

Los ciberdelincuentes consiguieron que la victima les hiciera una transferencia a una cuenta que estos le habían facilitado anteriormente, siendo la cantidad transferida de 10.000 euros, aproximadamente. Este número de cuenta pertenecía a un local de venta de oro, situado fuera de la isla. Lugar donde los estafadores habían decidido que se hiciera la transferencia para que ellos, a su vez, compraran productos y se enviaran a su domicilio.

Tras recibir la denuncia en las dependencias policiales, agentes de Policía Judicial, y más concretamente del Grupo de Tecnológicos de la Comisaria de Maó, detectaron inmediatamente que, por los hechos que se relataban, esta persona había sido estafada mediante el método llamado "spoofing". Inmediatamente, los policías contactaron con el titular de la cuenta donde se había efectuado la transferencia de los 10.000 euros. Los agentes le indicaron que debía de devolver el dinero y no enviar las joyas a la dirección que le habían indicado.

De esta manera, la víctima pudo recuperar el dinero que se le había sustraído. Días más tarde, los investigadores localizaron el domicilio de los presuntos estafadores, viviendo todos ellos en diferentes lugares del territorio nacional. En el tiempo que ha durado la investigación, se ha podido constatar que la pareja de uno de los ciberdelincuentes ya había sido detenido por hechos similares, en anteriores ocasiones.