Los menús de empresa de Navidad en Menorca ya rondan los 50 o 60 euros por persona
Toni Sanseloni, presidente de la asociación de bares, cafeterías y restaurantes de PIME Menorca, advierte del encarecimiento de los costes y constata una pérdida de protagonismo de las comidas y cenas de empresa.
Las comidas y cenas de empresa de Navidad han perdido parte del protagonismo que tenían años atrás en Menorca. El aumento de los precios y la necesidad de ajustar los presupuestos están llevando a algunas empresas a optar por otras fórmulas, como los lotes navideños, mientras que los encuentros entre compañeros de trabajo al finalizar la temporada turística ganan presencia.
Así lo explica Toni Sanseloni, presidente de la asociación de bares, cafeterías y restaurantes de PIME Menorca, quien señala que el sector está detectando una menor actividad en las celebraciones de empresa de final de año. En cambio, al terminar el verano, algunos grupos de trabajadores aprovechan para reunirse antes de que los empleados temporeros regresen a la Península y pasen meses sin coincidir.
Según Sanseloni, el encarecimiento generalizado está influyendo en las decisiones de las empresas y de los propios trabajadores. «Todo se ha encarecido mucho y, evidentemente, las empresas deben mirar los costes», explica, al tiempo que reconoce que cada organización adapta sus celebraciones a sus posibilidades económicas.
De 35-40 euros a 50-60 por persona
El presidente de la asociación sitúa entre los 50 y los 60 euros por persona el coste que puede alcanzar actualmente una comida o cena de empresa. Hace unos años, estos encuentros podían salir por unos 35 o 40 euros por comensal, según recuerda.
El incremento responde, principalmente, al encarecimiento de las materias primas, la electricidad, el gas, el transporte y los costes de personal. Estos factores repercuten directamente en los precios de los menús y dificultan que las empresas mantengan los presupuestos de temporadas anteriores.
Sanseloni también apunta al coste de determinados productos, como el vino, que aumenta a medida que pasa por los distintos intermediarios antes de llegar al restaurante. En este contexto, algunas empresas optan por entregar un lote navideño en lugar de organizar una celebración en un establecimiento.
Además, el representante del sector señala que cada vez son más habituales los encuentros en los que los propios trabajadores pagan su parte, en lugar de que la empresa asuma el coste total de la comida o la cena.
Los precios de Navidad también afectan a los restaurantes
El encarecimiento de los productos se hace especialmente visible durante las fiestas navideñas, cuando determinados alimentos, como el marisco y algunas carnes, pueden experimentar fuertes subidas de precio.
Sanseloni considera que los incrementos desproporcionados vinculados a estas fechas dificultan la actividad de los restaurantes y pueden acabar alejando a los clientes. Por ello, defiende mantener precios razonables y acordes con los costes habituales, sin aplicar aumentos excesivos por el simple hecho de tratarse de Navidad o Nochevieja.
Esta situación también condiciona las decisiones de los establecimientos sobre si abrir durante las fiestas o permanecer cerrados. El aumento de los gastos y la rentabilidad de cada servicio son factores que los restauradores deben valorar antes de decidir.
Más comida para llevar y celebraciones en casa
Ante el aumento de los precios, algunos clientes optan por celebrar las comidas familiares en casa. Esta tendencia ya se detectó el año pasado y ha llevado a distintos restaurantes a ofrecer menús para llevar como alternativa a las celebraciones en sus locales.
Sanseloni explica que esta opción permite a los consumidores ajustar mejor el presupuesto sin renunciar a una comida especial. Algunos establecimientos de Ciutadella ya llevan varios años apostando por esta fórmula, que también se ofrece en Ferreries.
El presidente de la asociación subraya que los clientes adaptan sus gastos a sus posibilidades económicas y que la hostelería debe tener en cuenta esta realidad.
Algunos restaurantes amplían el cierre de temporada
La situación económica también está influyendo en la actividad de los restaurantes durante los meses de menor afluencia turística. Sanseloni señala que algunos establecimientos están optando por cerrar durante periodos más largos, de hasta cuatro meses, al considerar que mantener la actividad fuera de la temporada alta resulta menos rentable.
El representante del sector relaciona esta tendencia con la concentración de buena parte del trabajo durante los meses de verano y con el crecimiento del turismo de interior en Menorca, que favorece especialmente la actividad en temporada alta.
Por el momento, no tiene constancia de un aumento significativo de cierres definitivos entre los establecimientos asociados a PIME Menorca. Según explica, algunas bajas se producen por jubilación, mientras que otros negocios prefieren ajustar sus periodos de apertura a los meses en los que la actividad resulta más rentable.
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