Menorca inicia la temporada turística con estabilidad, pero marcada por la incertidumbre y la falta de vivienda
Se estrena con sensaciones positivas y una demanda en crecimiento, según ha explicado Azucena Jiménez.
La temporada turística en Menorca ha comenzado con sensaciones positivas y una demanda en crecimiento, según ha explicado Azucena Jiménez, gerente de la Asociación Hotelera de Menorca (ASHOME), en una entrevista en Onda Cero Menorca. El sector destaca un inicio “estable” y una planta hotelera preparada tras años de inversión, aunque persisten importantes retos estructurales.
Entre los aspectos más favorables, Jiménez ha señalado el aumento progresivo de la conectividad aérea y el crecimiento de mercados como el francés, fruto de estrategias de promoción iniciadas décadas atrás. Asimismo, ha valorado positivamente la implicación institucional en el arranque de la temporada con actividades culturales, algo que considera “un paso aplaudible”.
Sin embargo, la conectividad sigue siendo una de las principales reivindicaciones del sector, especialmente fuera de temporada alta, cuando la dependencia del mercado nacional es más acusada. A ello se suma la incertidumbre internacional, con conflictos como el de Oriente Medio generando dudas sobre el coste del combustible, la operativa aérea y la evolución de las reservas.
Uno de los problemas más graves continúa siendo el acceso a la vivienda para los trabajadores. La gerente de ASHOME ha advertido que la situación es “muy delicada”, hasta el punto de que los hoteles se ven obligados a ofrecer alojamiento a sus empleados para poder completar sus plantillas. “Nos hemos convertido casi en una inmobiliaria”, ha afirmado, subrayando que los precios actuales son inasumibles para la mayoría de trabajadores.
En cuanto a la calidad del sector, Jiménez ha destacado que más del 80% de los establecimientos han realizado inversiones en los últimos 15 años, consolidando a Menorca como un destino turístico sólido y de calidad. No obstante, ha insistido en la necesidad de abrirse a nuevos mercados como el alemán o el estadounidense.
Por otro lado, ha criticado el estado de las urbanizaciones turísticas, que considera “las grandes olvidadas” de la inversión pública, así como la falta de planificación en obras que coinciden con la temporada alta. También ha reclamado mejoras en movilidad, gestión de residuos e infraestructuras básicas.
Finalmente, respecto al esperado eclipse de agosto, Jiménez ha restado importancia a un posible “boom” turístico, calificándolo más como una “ilusión” que como un factor real de incremento de la demanda, aunque sí ha advertido de posibles problemas logísticos en puntos concretos de la isla.
El sector afronta así una temporada con bases sólidas, pero condicionado por desafíos como la vivienda, la conectividad y la incertidumbre global.
Escucha aquí la entrevista al completo.