Volar para salvar vidas y proteger el Mediterráneo: así viven los aviadores del Ala 49 desde Mallorca
La Base Aérea de Son Sant Joan recibió el Premio Onda Cero Mallorca de Honor 2026. Con motivo de este reconocimiento, Onda Cero Mallorca mantiene durante este verano una serie de conversaciones con los profesionales del Ala 49 del Ejército del Aire y del Espacio para acercar a los oyentes la labor que desarrollan desde Mallorca. Estas entrevistas pueden escucharse en el programa Más de Uno Mallorca, con Elka Dimitrova.
La vocación por la aviación, la responsabilidad de las misiones y el trabajo en equipo, que hacen posible cada vuelo, protagonizan una nueva entrega de esta serie de entrevistas en los micrófonos de Onda Cero Mallorca. En esta ocasión participan el coronel Carlos de Montemayor, jefe de la Base Aérea de Son Sant Joan; Guillermo Alberto Galán Lang, Jefe de Instrucción de la escuadrilla de ala fija; y Alberto Carrillo Cañón, Jefe de escuadrilla de generación de aeronaves EGA, jefe de sección de pruebas en vuelo y jefe de escuadrilla de revisiones y reparaciones de helicópteros.
Los tres coinciden en que pilotar una aeronave militar va mucho más allá de ponerse a los mandos de un avión o un helicóptero. Detrás de cada misión existe una compleja estructura de profesionales encargados de la planificación, el mantenimiento, la logística y la seguridad de vuelo. “Uno no vuela sin mantenimiento”, recuerdan durante la entrevista, poniendo en valor el trabajo de los equipos técnicos que garantizan que cada aeronave esté preparada para operar con las máximas garantías.
“La pasión por volar es importante, pero detrás de cada misión hay una enorme responsabilidad”, destacan durante la conversación. Guillermo Alberto Galán explica que la formación de los pilotos no termina nunca. La instrucción y el entrenamiento son permanentes para garantizar que las tripulaciones estén preparadas para responder en cualquier situación. “La seguridad es una prioridad absoluta y eso exige estudiar, entrenar y aprender continuamente”, señala en Más de Uno Mallorca.
Por su parte, Alberto Carrillo reivindica el trabajo de quienes muchas veces permanecen lejos de los focos. “Uno no vuela sin mantenimiento”, afirma. Detrás de cada despegue existe un amplio equipo de especialistas encargado de revisar, mantener y certificar que las aeronaves puedan operar con todas las garantías. “Cuando un helicóptero sale a una misión de rescate hay muchas horas de trabajo detrás para que todo funcione correctamente”, añade.
El coronel Carlos de Montemayor recuerda que la labor del Ala 49 trasciende la propia actividad aérea. “Nuestra misión principal es estar preparados para actuar cuando se nos necesita”, explica. Una preparación que permite responder ante emergencias, colaborar con otros organismos y contribuir a la seguridad de una de las zonas más estratégicas de Europa.
Desde Mallorca, el Ala 49 desarrolla dos grandes misiones: la búsqueda y rescate y la vigilancia marítima. Los helicópteros del 801 Escuadrón están preparados para intervenir cuando una aeronave desaparece, una embarcación necesita ayuda o una persona se encuentra en peligro en el mar. Por su parte, el avión D.4 desempeña tareas de vigilancia marítima y reconocimiento, contribuyendo a la seguridad en una de las zonas más transitadas y estratégicas del Mediterráneo.
Durante la conversación en Más de Uno Mallorca, los invitados destacan que la pasión por volar suele ser el punto de partida de muchas carreras militares, pero que la verdadera motivación se encuentra en el servicio a los demás. La preparación constante, la disciplina y la capacidad de trabajar en equipo son valores esenciales para afrontar misiones que, en ocasiones, se desarrollan en condiciones complejas y lejos de la base.
La entrevista también sirve para recordar que muchas de las operaciones del Ala 49 pasan desapercibidas para la ciudadanía. Sin embargo, detrás de cada despegue hay un objetivo claro: estar preparados para responder cuando se les necesita. Ya sea para salvar vidas en una operación de rescate o para proteger el espacio marítimo de interés nacional, los aviadores de la Base Aérea de Son Sant Joan mantienen cada día una misión permanente sobre el Mediterráneo.