Sagreras ha adelantado que el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, será el encargado de defender esta propuesta y que esperan contar con el apoyo de otros partidos para que se tome en consideración. Posteriormente, los grupos podrán presentar sus correspondientes enmiendas, para después aprobarla en los trámites de ponencia y comisión antes de finalizar el año.
La normativa limitará la entrada de aquellos vehículos llegados en barco a la isla o los de alquiler en algunos puntos, entre otras medidas. Una ley que, ha asegurado el conseller insular de Movilidad, Fernando Rubio, contará con un régimen sancionador “potente” para ser eficaz en su aplicación, con multas entre 300 y 30.000 euros, y con limitaciones de un solo coche matriculado en Mallorca para aquellas personas extranjeras con segunda residencia en las Islas.
En cuanto al resto de límites que establecerá la ley, Rubio ha admitido que "se tienen que estudiar y justificar muy bien" para evitar problemas jurídicos, y ha dicho que antes necesitan el estudio de carga que están elaborando.
Rubio ha puesto en valor colaboración y coordinación entre administraciones públicas, para conseguir los objetivos de la ley que es "hacer la vida más fácil a los residentes" con carreteras "más sostenibles, con menos coches y con una vida más saludable".