El Parlament de Baleares ha aprobado este martes la proposición de ley de cogestión aeroportuaria, que otorga a las islas mayor capacidad de decisión sobre la gestión de sus aeropuertos. La norma ha salido adelante con 34 votos a favor, los de MÉS per Mallorca, el PP, Més per Menorca y los diputados no adscritos. El PSIB y Unidas Podemos se han abstenido y Vox ha sido el único grupo que ha votado en contra. Ahora el texto deberá ser debatido y votado en el Congreso de los Diputados, ya que modifica normativas estatales.
La ley, que ha perdido buena parte de su ambición inicial durante la tramitación parlamentaria, plantea ampliar las funciones del comité de coordinación aeroportuaria para que sus decisiones sean vinculantes y para que las instituciones autonómicas tengan mayor representación que las estatales. El objetivo es que Baleares pueda incidir en decisiones clave como la determinación de rutas aéreas y la planificación del número de vuelos, condicionando así los flujos turísticos.
El PSIB ha justificado su abstención advirtiendo de que el PP votará en contra en el Congreso, como ya ha hecho con los acuerdos similares alcanzados con el País Vasco y Catalunya. Los socialistas defienden un modelo alternativo inspirado precisamente en esos pactos, que consideran más realista y con más garantías de prosperar en la Cámara Baja. Vox, por su parte, ha criticado al PP por aliarse con los ecosoberanistas para sacar adelante la norma.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha aprovechado el pleno para reprochar al PSIB su abstención, señalando la contradicción de que los socialistas pidan limitar la entrada de vehículos en Mallorca y al mismo tiempo rechacen apoyar la cogestión de los aeropuertos. La cogestión aeroportuaria, ha defendido el PP, va en la línea de las medidas de contención turística impulsadas por el Govern durante esta legislatura.