ENTREVISTAS

Pacientes con Covid Persistente en Mallorca: "Hay que disfrutar de la vida, a pesar de todo"

Este sábado, 14 de marzo, se cumplen seis años de la declaración del estado de alarma por la pandemia de la Covid 19 en España. Por ello, es importante recordar el calvario de tantísimas personas que se contagiaron y que todavía sufren las consecuencias del virus. Hoy hablan Toni Portell y Carmen Castro.

Elka Dimitrova

Mallorca |

“He decidido que voy a intentar hacer todo, disfrutar de la vida… aunque luego me derrumbe tres días”, cuenta Carmen Castro, paciente diagnosticada con Covid Persistente que se contagió sin apenas síntomas en el año 2022. Sin embargo, cuatro años después, su vida ha cambiado por completo. "Ya nunca seré la misma", sentencia Castro en los micrófonos de Onda Cero, después de haber aceptado la enfermedad y sus múltiples síntomas.

En el caso de Carmen Castro, la vida profesional se detuvo de golpe. Logopeda y psicóloga clínica, con cargos de responsabilidad en el hospital de Son Espases y en el Colegio de Logopedas de Baleares, la infección por COVID—aparentemente leve— terminó afectando a su cerebro. “Tengo una atrofia del hipocampo y de la amígdala, mi vida ha cambiado totalmente, ya no volveré a ser la de antes”, explica, relatando cómo ha llegado a perder la lectura comprensiva y la escritura y ha tenido que reaprender como si fuera una de sus propias pacientes.

La declaración del estado de alarma por la pandemia de COVID cumple seis años y, lejos de ser una fecha para celebrar, sigue siendo un punto de inflexión vital para pacientes como Toni Portell que hoy en día preside la Asociación Covid Persistente de Baleares Copaiba, después de haber dedicado su vida a la educación social.

Portell lleva cinco años arrastrando secuelas tras contagiarse en Navidad y pasar por la UCI, donde desarrolló una pancreatitis que derivó en un tumor y una metástasis pulmonar. “No estoy mejor, al revés, de cada vez estoy más fastidiado”, admite, explicando que a muchos pacientes “no nos han curado, vamos a peor a medida que pasan los años”. Recuerda, además, que “uno de cada cinco contagios puede acabar en COVID persistente” y alerta de que, aunque una parte mejora con el tiempo, “la mayoría seguimos empeorando”.

Toni Portell y Carmen Castro no son solo los protagonistas de esta historia sino de una lucha diaria contra la COVID Persistente en Baleares. Ambos han pasado por los estudios de Onda Cero Mallorca para recordar que la pandemia “no terminó para todos” y que, detrás de las cifras, hay historias de invalidez, incertidumbre y resistencia.

Castro no solo denuncia el “calvario” de ir de especialista en especialista sin una unidad multidisciplinar que coordine el tratamiento, sino pide urgentemente la creación de una. “Lo que no puede ser es que te manden a un médico, hagas una rehabilitación que te provoca crisis epilépticas y luego te envíen a otra donde te hacen lo mismo”, lamenta, reclamando una unidad específica de COVID persistente que evite decisiones contradictorias. Su gran batalla, dice, es la invisibilidad: “Te dicen ‘qué bien te veo’ y no saben lo que nos cuesta estar ahí, lo que vamos a pagar después”.

Ambos coinciden en la importancia de la autonomía, a pesar de las limitaciones. Llegan al estudio conduciendo sus propios coches y organizan su día a día entre listas, descansos forzados y frustraciones por todo lo que ya no pueden hacer. Aun así, Castro y Portell reivindican elegir bien sus “batallas”: una comida con amigos, una clase de cerámica, un rato de vida social que merezca el esfuerzo, igual que hacer esta entrevista en la radio para dar visibilidad a un colectivo que en España puede superar las dos millones de personas.

Client Challenge

Aún así, podemos sentenciar que “hay que disfrutar de los amigos y de la vida, aunque luego lo pagues”, resumen nuestros invitados, antes de reformular el viejo himno de la pandemia: “Resistiré no, ahora lo cambiaría por ‘lo lograré’”, añade Castro.