TURISMO

Escarrer cree que demanda que pueda atraer España por inestabilidad por el conflicto hay que "cogerla con pinzas"

Gabriel Escarrer y Abel Matutes critican la imposición de la Agenda 2030 por encima de los intereses empresariales.

Europa Press

Illes Balears |

El presidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, durante un foro en Palma. | Europa Press

El presidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, ha admitido este jueves que aunque España y Baleares puedan atraer demanda por la inestabilidad en los países de Oriente Medio, ésta "hay que cogerla con pinzas".

En declaraciones a los medios antes de participar en la primera edición del Mallorca Energy Summit, un foro sobre la hoja de ruta energética en el sector turístico, Escarrer ha admitido que a raíz de la guerra en Irán puede haber cierto desvío de destinos desde el norte de África o países árabes que puedan buscar en España un destino más seguro.

"Esta demanda está cogida con pinzas porque si se encarecen los combustibles y ya se ve que el queroseno está subiendo de forma importante, esto puede tener repercusión en Baleares ya que nuestro principal modo de desplazamiento es el aéreo", ha añadido.

Así, ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha expresado su deseo de que la situación se normalice en Oriente Medio y regrese la estabilidad a la zona.

En relación a la situación en Cuba, Escarrer ha indicado que las restricciones siguen afectando al sector hotelero, que está cerrando establecimientos y concentrando la actividad en otros.

También en declaraciones a los medios, el presidente de Palladium Hotel Group, Abel Matutes, se ha mostrado prudente en relación a los efectos que el conflicto en Oriente Medio pueda tener en el sector turístico de Baleares.

Para Matutes, aún es pronto para valorar estos efectos, aunque ha reconocido que la Semana Santa podría beneficiarse de la llegada de turistas que en otro momento hubieran optado por destinos más afectados por el conflicto. Sin embargo, ha insistido, aunque a corto plazo pueda impactar positivamente en la demanda, si el conflicto se alarga, una crisis energética sería muy perjudicial para el archipiélago.

El presidente de Palladium, insistiendo en "ni medio insinuar" que Baleares se pueda beneficiar de una desgracia como una guerra, sí que ha reconocido que la actual situación puede ser una oportunidad para recuperar desde la calidad un cliente que en el pasado dejó de escoger Baleares por precio.

CRÍTICAS A LA IMPOSICIÓN DE LA AGENDA 2030

Durante una mesa redonda titulada 'Energía, resiliencia y ventaja competitiva: la visión de los grandes grupos hoteleros hacia 2030', el presidente y consejero delegado de Meliá ha criticado que se imponga desde las administraciones la Agenda 2030 y sus objetivos por encima de la competitividad y los intereses de los empresarios.

"No le voy a decir al turista americano que está acostumbrado a congelarse que su habitación no puede estar a menos de 24 grados, o que no puedo llenar la piscina. Si me tienen que multar, que me multen", ha apuntado.

Escarrer ha rechazado que "se culpe" a los empresarios de los problemas de agua, mientras se ejecuta una planificación pública deficiente.

En la mesa, moderada por la directora general de audiovisuales del Grupo Serra, Paula Serra, ha participado también el presidente de Palladium Hotel Group, Abel Matutes, que ha calificado de "demencial" que se legisle en contra de los intereses de los clientes.

Matutes ha lamentado que en las últimas dos décadas se hayan impulsado medidas, en relación a la Agenda 2030, que restan competitividad. "Ahora todos somos muy sensibles con la protección del medio ambiente, pero hay que poner cordura. Intentaremos salvar el mundo, no lo salvaremos y seremos los más pobres del mundo", ha afirmado.

Client Challenge

En otro momento del debate, Gabriel Escarrer, aunque se ha mostrado contrario al decrecimiento en el número de turistas, sí que se ha mostrado partidario de "ponderar" en momentos de baja demanda. Así, ha afirmado que "no se pueden tener en temporada baja tantos hoteles cerrados en Mallorca". En todo caso, el CEO de Meliá ha criticado que "siga habiendo políticos que sólo hablen del número de turistas".