Doctor Paco (Hospital SJD de Inca) en Onda Cero: “El gran reto de la medicina es que ningún paciente deje de sentirse escuchado”
La Fundación San Juan de Dios Mallorca-Servicios Sociales recibió el Premio Onda Cero Mallorca de la Solidaridad 2026. Con motivo de este reconocimiento, Onda Cero Mallorca conversa este verano con algunos de sus responsables más proyectos de atención social y sanitaria. En esta ocasión, el protagonista es el doctor Francisco García, director médico adjunto de los Hospitales San Juan de Dios Mallorca y especialista en traumatología, que repasa la evolución de la medicina, los avances en cirugía ortopédica y los desafíos de una sanidad cada vez más tecnológica, pero que no debe perder su dimensión humana.
Tras casi dos décadas en San Juan de Dios y toda una vida dedicada a la medicina, el doctor Francisco García habla desde la experiencia de quien ha visto evolucionar la sanidad balear desde los tiempos en que Son Dureta era el gran referente hospitalario de las islas hasta la actual red asistencial. Y lo hace reivindicando una idea por encima de cualquier avance tecnológico: “El gran reto de la medicina es mantener la humanización en la relación entre el médico y el paciente”.
García, director médico adjunto de los Hospitales San Juan de Dios Mallorca y traumatólogo de profesión, acumula cerca de veinte años en la institución. Antes pasó por hospitales públicos, ejerció en el ámbito privado y formó parte de los primeros equipos del servicio de emergencias 061 en Baleares. Sus pacientes lo conocen como "Doctor Paco" y así es como se dirige hacia él Elka Dimitrova en el programa Más de uno Mallorca.
“Entre los 32 y los 40 años trabajé en el 061. Fueron años apasionantes. Es un trabajo muy duro, muy exigente, pero también muy resolutivo. Cuando estás dentro es difícil dejarlo”, recuerda García en Onda Cero. Hoy desarrolla su labor en una de las áreas con mayor actividad asistencial de San Juan de Dios. Según explica, los Hospitales Mallorca de la institución realizan alrededor de 60.000 consultas de traumatología al año y cerca de 9.000 intervenciones quirúrgicas, gran parte de ellas derivadas desde la sanidad pública.
“Tenemos una vocación pública y estamos totalmente integrados en la red sanitaria. Trabajamos exclusivamente con pacientes derivados del sistema público”, admite Doctor Paco. La creciente demanda asistencial tiene una explicación clara para el especialista: el envejecimiento de la población y una mayor exigencia de calidad de vida. “La población se hace mayor y busca vivir mejor. La cirugía ortopédica trata precisamente eso: aliviar el dolor y devolver funcionalidad a las personas”.
La revolución de las prótesis osteointegradas
Uno de los campos que más ilusión genera al equipo médico de San Juan de Dios es el desarrollo de las prótesis osteointegradas para pacientes amputados, una técnica pionera que permitirá mejorar notablemente la calidad de vida de personas con amputaciones complejas.
La osteointegración consiste en implantar una prótesis directamente en el hueso, eliminando muchos de los problemas derivados de las prótesis tradicionales. “Lo que más me entusiasma es que el paciente vuelve a recuperar la propiocepción, la sensación de pisar. Algunos llegan a decir que vuelven a notar la hierba o la gravilla bajo sus pies”, cuenta el doctor.
El centro trabaja desde hace dos años en este programa y se prepara para intervenir próximamente a su primer paciente. “Estamos muy ilusionados. Ha costado arrancar porque la indicación debe ser muy selectiva. No todos los pacientes amputados son candidatos”.
Aunque García reconoce que se trata de tratamientos complejos y costosos, defiende que el acceso debe depender exclusivamente de criterios clínicos. “La sanidad pública tiene la responsabilidad de ofrecer lo mejor para cada paciente. La indicación médica es la que debe marcar el camino”.
Menos invasión, menos estancia hospitalaria
La innovación también está transformando la cirugía traumatológica. El doctor destaca los avances en técnicas mínimamente invasivas que permiten reducir ingresos y acelerar recuperaciones. Uno de los ejemplos más llamativos es la cirugía endoscópica de columna que desarrolla actualmente San Juan de Dios.
“Estamos realizando cirugía de columna ambulatoria. Operamos al paciente por la mañana y por la tarde puede volver a su casa. Es una auténtica maravilla”. La misma filosofía se aplica a las prótesis articulares. Si hace apenas unas décadas un paciente permanecía más de una semana ingresado tras una intervención, hoy la recuperación es mucho más rápida.
“Antes una prótesis suponía diez días de ingreso. Ahora hablamos de dos noches. El paciente se marcha andando por su propio pie e inicia la rehabilitación de forma muy precoz”. Según el especialista, estas mejoras benefician tanto a los pacientes como al sistema sanitario, ya que permiten optimizar recursos y reducir tiempos de espera.
Las listas de espera y una población cada vez más envejecida
Preguntado por uno de los grandes problemas de la sanidad actual, García admite que las listas de espera son una realidad difícil de erradicar. “No existe una solución definitiva. La demanda asistencial crece constantemente porque vivimos más años y buscamos una mejor calidad de vida”.
Aun así, considera que existen herramientas para minimizar el impacto del problema. “La formación de los profesionales, la innovación y la reducción de los tiempos de ingreso ayudan a que los pacientes se resuelvan antes y el sistema funcione mejor”.
La tecnología no puede sustituir la cercanía
En plena expansión de la inteligencia artificial, la robótica y la digitalización sanitaria, el traumatólogo insiste en que el futuro de la medicina no puede construirse únicamente sobre la tecnología. Para él, el verdadero desafío de los próximos años será preservar el vínculo humano entre médico y paciente.
“Los pacientes a veces sienten que no son escuchados. Falta tiempo, hay que atender el ordenador, pedir pruebas, gestionar documentación... y aparecen barreras que dificultan la relación”. Por eso lanza una reflexión que resume toda una carrera profesional.
“Podremos tener más tecnología, más robótica y más inteligencia artificial, pero el gran reto seguirá siendo que ningún paciente deje de sentirse escuchado”. Una filosofía que encaja plenamente con el modelo asistencial de San Juan de Dios, donde la atención sanitaria y el acompañamiento humano forman parte de la misma vocación de servicio.