El Consell de Mallorca ha dado el primer paso para limitar los coches de alquiler en la isla. Este martes ha reunido a las dos patronales del sector, Baleval y Aevab, para comunicarles que sus empresas asociadas deberán declarar cuántos vehículos tienen en sus flotas. El objetivo es tener todos los datos necesarios para aplicar la Ley de regulación de la afluencia de vehículos en cuanto el Parlament la apruebe, un trámite previsto para octubre o noviembre. Los únicos datos disponibles hasta ahora son de un estudio de 2017, que estimaba entre 55.000 y 60.000 los coches de alquiler en Mallorca, una cifra que el propio Consell reconoce que necesita actualizarse urgentemente.
El conseller de Territori, Mobilitat i Infraestructures, Fernando Rubio, ha explicado que el Consell ya ha trasladado a las patronales la solicitud de datos y que serán las propias federaciones las que la comuniquen a sus empresas para que aporten las cifras. Con esa información, la institución encargará un nuevo estudio de carga que fijará el techo máximo de vehículos de alquiler autorizados en la isla, tanto los que entran por los puertos como los que ya están matriculados aquí. La ley también prevé reservar una parte de las plazas a coches eléctricos o no contaminantes y la creación de una plataforma informática para controlar a diario las matrículas de todos los vehículos de alquiler que entren y salgan de Mallorca.
El presidente de Baleval, Cristóbal Herrera, ha rechazado que limitar el número de coches de alquiler sea la solución al problema de movilidad de la isla y ha señalado que la presión sobre las carreteras responde al crecimiento de la población, no resuelto con una actualización de infraestructuras. Herrera ha reconocido además que a día de hoy nadie sabe exactamente cuántos coches de alquiler hay en Mallorca: las cifras que circulan van de los 80.000 a los 120.000 en toda Baleares, y el sistema de cámaras que el Consell tenía previsto instalar este verano para hacer un recuento en tiempo real aún no está operativo.