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El proyecto ADN Canino puesto en marcha por el Ayuntamiento de Santa Eulària en 2022 continúa dando resultados muy positivos. Así lo ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Mónica Madrid, quien ha destacado que las quejas por excrementos en la vía pública se han reducido un 50% desde el inicio del programa.
En este sentido ha destacado que “el objetivo no es multar sino que todo el mundo sea responsable y recoja los excrementos de sus mascotas”, y por eso ha subrayado “que la clave está en la concienciación cívica y no tanto en el castigo”, aunque recordó que la ordenanza contempla sanciones de hasta 300 euros para los infractores.
El funcionamiento del proyecto es sencillo: con una muestra de saliva tomada en una clínica veterinaria autorizada, el ADN del perro queda registrado en una base de datos municipal. Si se encuentra un excremento en la vía pública, los técnicos ambientales recogen la muestra y la envían al laboratorio para identificar al animal y a su propietario responsable porque “los perros no tienen culpa de nada y la responsabilidad es de los dueños”.
Además de fomentar la limpieza, el ADN Canino también permite identificar camadas abandonadas, un uso que, por fortuna, no ha sido necesario aplicar hasta ahora, pero que está disponible como herramienta contra el maltrato animal. En este sentido, Madrid ha recordado que el censo canino es obligatorio y que más de la mitad de los aproximadamente 4.000 perros estimados en el municipio ya están registrados y que para censarlos, los propietarios deben solicitar cita en el Ayuntamiento y acudir a la clínica veterinaria designada, donde se realiza una prueba indolora.