Marcos Serra: «Si hubiéramos sabido el uso que se iba a hacer del agua, no habríamos autorizado la fiesta de sa Pedrera»
El alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, ha asegurado que el Ayuntamiento no habría autorizado la polémica fiesta privada celebrada en sa Pedrera si hubiera conocido previamente el uso que se iba a hacer del agua durante el evento.
Marcos Serra: «Si hubiéramos sabido el uso que se iba a hacer del agua, no habríamos autorizado la fiesta de sa Pedrera»
El alcalde de Sant Antoni ha analizado, la polémica celebración privada organizada durante el eclipse, las posibles consecuencias por el uso de agua, las fiestas de Sant Bartomeu y el cambio de modelo turístico del municipio
El alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, ha asegurado que el Ayuntamiento no habría autorizado la polémica fiesta privada celebrada en sa Pedrera si hubiera conocido previamente el uso que se iba a hacer del agua durante el evento. Serra ha explicado en una entrevista en Más de Uno Ibiza y Formentera, de Onda Cero, que el Consistorio estudiará ahora si la información que no figuraba en la memoria presentada por los organizadores puede tener algún tipo de consecuencia.
La celebración, organizada coincidiendo con el eclipse y ambientada en el antiguo Egipto con pirámides, esfinges, obeliscos y un lago artificial, reunió a varios centenares de personas en la antigua cantera. El alcalde ha calificado de «completamente innecesario» e irresponsable utilizar agua de esa manera en la actual situación hídrica de Ibiza, especialmente teniendo en cuenta los esfuerzos realizados durante los últimos años para mejorar la eficiencia de la red municipal. Serra ha destacado que Sant Antoni ha invertido en más de diez kilómetros de nuevas tuberías y que la red alcanza alrededor de un 90 % de rendimiento hidráulico.
Según ha explicado el alcalde, la autorización solicitada correspondía a una actividad no permanente inocua y en la memoria descriptiva presentada al Ayuntamiento no constaba el uso de una cantidad importante de agua para crear el lago artificial. «Si lo hubiésemos sabido, no se habría autorizado», ha señalado Serra, quien ha anunciado que los técnicos municipales analizarán ahora si esa omisión puede derivar en consecuencias para los responsables del evento.
Sobre las cifras que inicialmente apuntaban a un consumo de unos 170.000 litros, Serra ha indicado que los organizadores sostienen que finalmente se utilizó aproximadamente una tercera parte. Sin embargo, el alcalde ha insistido en que la cuestión fundamental no es únicamente la cantidad, sino que el Ayuntamiento desconocía que el agua iba a utilizarse con esa finalidad. «Sean 70 toneladas, 60 o diez», vino a señalar durante la entrevista, el problema está en emplear este recurso de manera innecesaria en las actuales circunstancias.
Serra también ha avanzado que la nueva ordenanza municipal sobre ahorro de agua, en la que trabaja el Ayuntamiento y que espera poder aprobar próximamente, recogerá expresamente situaciones relacionadas con piscinas y otros usos que podrán quedar prohibidos o sometidos a mayores restricciones. El alcalde ha insistido en que la administración municipal está especialmente concienciada con la necesidad de mejorar la gestión de los recursos hídricos.
Por otro lado, Serra ha defendido que, al margen de la controversia por el agua, no se produjeron problemas importantes de ruido ni incidentes durante la fiesta. Ha recordado además que sa Pedrera es una antigua cantera y no un espacio natural virgen, y ha señalado que este emplazamiento ya ha acogido puntualmente otros acontecimientos. El alcalde ha subrayado también el carácter benéfico de la celebración, recordando las aportaciones anunciadas para Cáritas y para entidades vinculadas al motociclismo de Ibiza y Formentera.
Sant Bartomeu y unas fiestas para todos los públicos
Durante la entrevista en Onda Cero, Marcos Serra también ha repasado la programación de las fiestas de Sant Bartomeu, que ya han comenzado con diferentes propuestas destinadas especialmente a las familias y a los más pequeños.
Entre los acontecimientos previstos, Serra ha destacado la tradicional Fiesta de la Movida en la playa de s'Arenal, una de las citas con mayor aceptación entre residentes de Sant Antoni y del resto de Ibiza. La programación incluye igualmente actividades infantiles, espectáculos y culminará su jornada principal con el gran castillo de fuegos artificiales. Las celebraciones continuarán posteriormente con otras actividades incluidas en el programa festivo.
El alcalde ha destacado especialmente la capacidad de estas fiestas para reunir a residentes, visitantes nacionales y turistas extranjeros. Como ejemplo ha citado las actividades musicales y de baile celebradas recientemente, en las que participaron conjuntamente vecinos y visitantes. Para Serra, esta mezcla demuestra que las fiestas patronales pueden convertirse también en un elemento de convivencia y atractivo turístico.
«Está cambiando el modelo turístico de Sant Antoni»
Finalmente, el alcalde se ha mostrado convencido de que Sant Antoni está avanzando en el cambio de su tradicional modelo turístico. Serra ha destacado el trabajo promocional realizado fuera de las ferias turísticas tradicionales de Madrid, Londres o Berlín, mediante presentaciones específicas para periodistas y acciones destinadas a mostrar una imagen diferente del municipio.
La estrategia, ha explicado, busca promocionar aspectos como el deporte, el cicloturismo, la mountain bike, la Ruta de la Sal, la gastronomía y los núcleos y rincones del interior del municipio, entre ellos Sant Mateu y Santa Agnès de Corona.
Serra considera que esta política está permitiendo diversificar la procedencia de los visitantes. Aunque el mercado británico continúa teniendo un peso importante, el alcalde señala una mayor presencia de turistas holandeses, belgas, alemanes, españoles y de otros países.
A esta transformación contribuyen, según Serra, la renovación de la planta hotelera y la mejora de la oferta gastronómica, que están favoreciendo la llegada de un visitante más familiar y respetuoso con el entorno. El objetivo, ha concluido, es que quienes visiten Sant Antoni «vengan, se vayan contentos y vuelvan», consolidando progresivamente un modelo turístico diferente al asociado históricamente con el municipio.