El escritor ibicenco Juan Bonet Cardona vive un momento de gran proyección literaria tras el éxito de su obra Amilcar. El gran navegante fenicio, que ya alcanza su cuarta edición y continúa sumando lectores interesados en descubrir una parte poco conocida de la historia mediterránea.
Durante su paso por Onda Cero, el autor destacó que “no pensaba que el libro tendría este recorrido”, subrayando la sorpresa y satisfacción por la acogida. La novela, centrada en el mundo fenicio, ha logrado conectar con el público gracias a su enfoque divulgativo, acercando aspectos como la vida cotidiana, las creencias o la navegación de estas antiguas civilizaciones.
El escritor confirmó además que existe una creciente demanda para una nueva entrega. Aunque no plantea una secuela directa, sí reconoce que “hay trabajo y material” para continuar explorando este universo histórico, manteniendo su estilo de novela con base documental y vocación divulgativa.
En las próximas semanas, Bonet Cardona participará en distintas citas literarias en Ibiza con motivo de Sant Jordi, donde estará firmando ejemplares y compartiendo impresiones con sus lectores. Su presencia se extenderá a varios municipios de la isla, consolidando el contacto directo con el público.
Apasionado de los viajes —ha recorrido más de un centenar de países—, el autor encuentra en ellos una fuente constante de inspiración. En la entrevista lamentó la situación actual de algunos enclaves históricos, señalando que “lugares como Tiro o zonas de Siria están siendo destruidos”, lo que supone una pérdida irreparable para la memoria colectiva.
Bonet Cardona también puso en valor el papel de la lectura como herramienta fundamental frente a la inmediatez digital: “leer abre una ventana al mundo”, afirmó, comparando la experiencia de la lectura con la capacidad de la radio para estimular la imaginación.
Finalmente, el escritor destacó la importancia de los clubes de lectura, a los que calificó como “una maravilla”, y animó a fomentar hábitos lectores entre los más jóvenes para garantizar el relevo generacional.