Formentera reivindica en Londres su apuesta por alargar la temporada turística y potenciar el astroturismo
El conseller de Turismo, Artal Mayans, asegura en ONDA CERO, desde la World Travel Market que septiembre y octubre están ganando actividad gracias a las propuestas gastronómicas y deportivas.
María Cortès | Patricia Segura
Illes Balears |
Formentera quiere seguir avanzando en la diversificación de su oferta turística y en el alargamiento de la temporada. Es uno de los mensajes que el Consell Insular está trasladando estos días en la World Travel Market de Londres, donde presenta su campaña 'Memories by the Sea', con la que busca reforzar su imagen en el mercado internacional y especialmente entre los visitantes británicos.
En una entrevista en Onda Cero desde la feria turística londinense, el conseller de Turismo de Formentera, Artal Mayans, ha defendido que la isla cuenta con una marca consolidada vinculada a la sostenibilidad, el descanso y la tranquilidad. El objetivo, ha explicado, es que quienes visiten Formentera se lleven una experiencia que vaya más allá del tradicional sol y playa.
Uno de los productos que está ganando protagonismo es el astroturismo, impulsado a través de la iniciativa 'Formentera Mira al Cielo'. Mayans considera que disfrutar del cielo nocturno constituye un atractivo diferencial, especialmente para los visitantes procedentes de grandes ciudades europeas. «En Formentera prácticamente con mirar hacia arriba ya ves cosas que la gente se queda maravillada la primera vez que lo ve», ha señalado.
La isla cuenta desde 2023 con la certificación de destino turístico Starlight. Además, esta oferta empieza a implicar no solo al Consell, sino también a establecimientos hoteleros, restaurantes y empresas privadas que organizan actividades relacionadas con la observación del cielo.
Septiembre y octubre ganan protagonismo
Otro de los objetivos prioritarios es avanzar en la desestacionalización. El conseller reconoce que Formentera sigue registrando una actividad turística reducida durante los meses de invierno, pero considera que empiezan a apreciarse resultados. «La desestacionalización que tantos años llevamos persiguiendo se está empezando a conseguir», ha afirmado.
En este sentido, destaca que septiembre ha dejado de ser un mes de caída de la actividad y que octubre comienza a consolidarse como un periodo con propuestas turísticas propias. Entre ellas, cita las jornadas gastronómicas, que asegura que han tenido «un éxito tremendo», además de acontecimientos deportivos como la 15K y la triatlón.
Mayans considera que estas iniciativas, desarrolladas de la mano del sector privado, están contribuyendo a ampliar la actividad más allá de los meses centrales del verano. No obstante, advierte de que la conectividad sigue siendo imprescindible: «Si no hay vuelos y no hay tráfico aéreo o marítimo, que es de las dos formas que se puede llegar a la isla, pues está complicado».
Nuevos mercados y el atractivo de la seguridad
En cuanto a los mercados emisores, el conseller recuerda que el británico no es uno de los principales para Formentera, donde tienen mayor peso los visitantes italianos, españoles, franceses y alemanes. Sí aprecia, en cambio, una llegada progresiva de turistas procedentes de Estados Unidos, el Caribe y Latinoamérica.
Mayans considera que la seguridad y la tranquilidad de la isla son factores cada vez más valorados por estos visitantes. «La seguridad que hay en Formentera es adictiva», recuerda que le trasladó un turista, al que sorprendía poder dejar el teléfono móvil sobre una mesa sin temor a que se lo robaran.
El responsable insular confía en que estos atributos permitan atraer a un perfil de visitante con mayor capacidad adquisitiva y que pueda realizar estancias más largas, en línea con el modelo turístico que defiende el Consell.
Por último, sobre la posible sensación de saturación durante los meses de verano, Mayans considera que Formentera no alcanza niveles de masificación como los de otros destinos. A su juicio, las medidas de regulación, entre ellas el programa Formentera Eco, están contribuyendo a controlar la presión de visitantes y vehículos. «La sensación de masificación y saturación se ha regulado bastante», ha concluido.