Dean Gallagher: "las serpientes invasoras ya ocupan cerca del 90 % de Ibiza y amenazan a las lagartijas autóctonas."
Dean Gallagher: destacó que las serpientes son excelentes nadadoras, una circunstancia que les permite alcanzar islotes cercanos.
Dean Gallagher advierte que las serpientes invasoras ya ocupan cerca del 90 % de Ibiza y amenazan a las lagartijas autóctonas
El experto en fauna y colaborador en la lucha contra las especies invasoras, Dean Gallagher, ha alertado de la rápida expansión de las serpientes invasoras en Ibiza, asegurando que aproximadamente el 90 % de la isla ya se encuentra colonizada por estos reptiles, cuya presencia supone una seria amenaza para las poblaciones de lagartijas autóctonas y endémicas de las Pitiusas.
Durante su participación en Más de Uno Ibiza y Formentera, Gallagher explicó que las serpientes han ido avanzando progresivamente desde las zonas donde aparecieron inicialmente, especialmente en el norte de la isla, hasta extenderse prácticamente por todo el territorio. Según señaló, la disminución de lagartijas en algunas áreas ha obligado a estos reptiles a desplazarse hacia nuevos espacios en busca de alimento, llegando incluso a lugares donde hasta hace poco no existían avistamientos.
El especialista destacó que las serpientes son excelentes nadadoras, una circunstancia que les permite alcanzar islotes cercanos donde sobreviven algunas de las poblaciones más valiosas de lagartijas pitiusas. En este sentido, advirtió de que la llegada de estos depredadores a dichos enclaves podría tener consecuencias irreversibles para especies únicas del ecosistema balear. “Cuando desaparecen estas lagartijas no volverán a existir”, señaló durante la entrevista.
Gallagher defendió la necesidad de continuar reforzando los programas de captura y control mediante trampas y refugios específicos para lagartijas, al tiempo que valoró positivamente la implicación de las instituciones públicas. “Las administraciones están escuchando, aprendiendo y actuando cada vez más rápido”, afirmó, destacando también el papel de los voluntarios y de los ciudadanos que colaboran en la instalación de trampas en terrenos particulares.
El naturalista recordó además que la expansión de las serpientes es consecuencia directa de la acción humana, ya que fueron introducidas accidentalmente a través del transporte de plantas y mercancías procedentes de otros territorios. Por ello, considera que la sociedad tiene la responsabilidad de actuar para minimizar los daños provocados por esta invasión biológica. “El problema lo hemos creado nosotros y nos corresponde intentar solucionarlo”, subrayó.
Finalmente, Gallagher anunció que mantiene activa una campaña de recaudación de fondos destinada a la fabricación de nuevas trampas y a la adquisición de cámaras de vigilancia alimentadas por energía solar que permiten monitorizar la actividad de las serpientes y evitar capturas accidentales de lagartijas. Aunque reconoce que la erradicación total resulta poco probable, se mostró convencido de que una actuación coordinada entre administraciones, voluntarios y ciudadanía permitirá mantener la población de serpientes bajo control y reducir su impacto sobre la biodiversidad de Ibiza y Formentera.