Trevías llevará a los tribunales la ubicación de la futura depuradora tras su adjudicación por 2,37 millones
La adjudicación de las obras de saneamiento y depuración de Trevías por parte del Principado, por un importe de 2.374.020 euros, lejos de rebajar la tensión ha reactivado el enfrentamiento entre la plataforma vecinal y las administraciones que respaldan el proyecto.
La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha adjudicado los trabajos a la empresa Ingeniería de Construcción y Obra Civil de Asturias S.L., entre una docena de ofertas presentadas, con un plazo de ejecución previsto de 24 meses. La actuación contempla la renovación de la red de saneamiento de la localidad, la construcción de una nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR), dos sistemas de aliviadero-bombeo y la repavimentación de los viales afectados por las obras.
El proyecto partía de un presupuesto base de licitación de 2,94 millones de euros y tiene como objetivo modernizar las infraestructuras de saneamiento y mejorar el tratamiento de las aguas residuales de Trevías.
Sin embargo, desde la plataforma vecinal Trevías Merece Respeto consideran que la adjudicación supone un paso más en un procedimiento que, a su juicio, presenta importantes carencias administrativas y técnicas. Su portavoz, Sandra Gil, aseguró que el colectivo conoció la adjudicación a primera hora de la jornada y lamentó que la administración haya seguido adelante con el proyecto pese a las objeciones planteadas por los vecinos. "Nos dijeron en sede parlamentaria que no se iba a proceder a la adjudicación ni a mover el proyecto hasta que llegasen los informes del Cuota y de Confederación. Ahora vemos que siguen adelante y nosotros vamos a seguir luchando judicialmente".
La plataforma insiste en que no se opone al saneamiento de la localidad, sino a la ubicación elegida para la depuradora, prevista junto a equipamientos públicos y zonas residenciales. "Vamos a poner una depuradora al lado del colegio, del centro de salud, de las viviendas sociales y del centro de mayores. No tiene sentido. El único terreno que tiene Trevías para crecer en el futuro quedaría condicionado por esta instalación", afirmó Gil.
Los opositores al proyecto sostienen que la actuación debería haberse sometido a una evaluación ambiental y a un procedimiento más amplio de participación ciudadana. "¿Dónde está el estudio de impacto ambiental? ¿Dónde está la participación ciudadana con publicación en el BOPA para poder presentar alegaciones? El proyecto nació mal desde el principio y sigue mal planteado", sostiene la portavoz vecinal.
La plataforma ya ha iniciado acciones judiciales y confía en que los tribunales adopten medidas cautelares si comienzan los movimientos de tierras. "Si empiezan las obras pediremos las cautelares todas las veces que sea necesario. Esperamos que la Justicia se pronuncie antes de que la infraestructura sea una realidad".
Sandra Gil asegura que, incluso si la obra llegara a ejecutarse, una eventual sentencia desfavorable obligaría a restituir la situación inicial. La portavoz insiste en que la reivindicación cuenta con un amplio respaldo vecinal y reclama a las administraciones una mayor capacidad de diálogo. "Los gobernantes tienen que gobernar para la ciudadanía y no en contra de la ciudadanía. Todo el mundo quiere el saneamiento para Trevías, pero hay que hacerlo con rigor y escuchando a los vecinos".
Gil defiende que nadie conoce mejor las necesidades de la localidad que quienes viven en ella y rechaza que el futuro desarrollo urbanístico y social del pueblo pueda verse condicionado por la ubicación elegida para la depuradora. "Vamos a luchar por el futuro de Trevías. Una depuradora en el centro del pueblo no es lo mejor para Trevías ni para su parroquia. Los vecinos vamos a defender nuestro pueblo hasta el último momento".