Alejandra Mier nos cuenta que la situación ha mejorado. Pero se tardará en poder hablar de una recuperación de los animales. Porque no son solo las heridas físicas las que deben afrontarse, sino también las psicológicas. Porque estos animales rescatados "nunca pudieron ser perros" por las condiciones en las que estaban. Desde las protectoras se afanan en darles el cuidado y el cariño que se les había negado, y en este sentido es importante el papel de las casas de acogida. Porque es donde mejor pueden recibir una atención individualizada. Sin embargo, es una solución temporal. Alejandra nos explica que lo más importante ahora mismo es conseguir que se permita iniciar los procesos de adopción, algo que depende del juzgado.
Además de esta petición, desde la Fundación Protectora de Animales de Asturias reconocen también que les vendría bien una ayuda económica extraordinaria. Son conscientes de que los gastos que genera el cuidado de los perros rescatados tendrán que pagarlos los culpables, pero hasta que se cierre un proceso judicial que puede alargarse años, son las protectoras quienes deben adelantar los gastos. Alejandra sabe que es difícil, pero agradece a la concejalía de medio ambiente que esté buscando cómo hacerlo.
Y hay una pregunta en el aire. ¿Hay más criaderos ilegales en Asturias? Alejandra afirma que del tamaño del clausurado en Gijón no, pero más pequeños seguramente sí. Y de no actuar ahora, pueden seguir creciendo como lo hizo el de Serín. Pide buscar la forma de controlar estas situaciones.