El gobierno regional asegura que el texto ha sido consensuado con el sector y los ayuntamientos, y afirma que persigue "un modelo turístico caracterizado por la calidad, la sostenibilidad y la convivencia y reducir el impacto de las VUT sobre la disponibilidad de viviendas para uso residencial". CASOCIA lo niega y está convencida de que su único objetivo es acabar con la actividad de las VUT. "Existe una hoja de ruta clara", sentencia Rodríguez. El presidente de CASOCIA lamenta además que se utilice como "excusa" la necesidad de actualizar la regulación que afecta a las VUT cuando "es la más moderna del sector". Niega una vez más que sean la causa del problema de acceso al alquiler y lamenta que se les utilice como "cortina de humo".
Pero del decreto lo que más preocupa a CASOCIA es la retroactividad. Se da un plazo de 6 meses a las viviendas turísticas que ya tienen licencia de actividad para adaptarse a los nuevos requisitos. Los más importantes son:
Rodríguez asume que estas sean las condiciones exigidas para una nueva licencia, pero considera inadmisible que se le exija a viviendas turísticas que iniciaron su actividad antes del cambio de norma. Advierte que ya es casi "misión imposible" abrir una VUT ahora mismo en Asturias, pero con esta norma el sector podría sufrir un duro golpe. Y eso lo acabará pagando el turismo, avisa.