La asociación empezó a pensar en esta posibilidad cuando el grupo Orelegui mostró su interés por cambiar hasta la orientación del estadio. Se dieron cuenta entonces que la única protección de la que gozaba el "estadio de fútbol más antiguo de España" era su carácter municipal. El Ayuntamiento es quien decide, pero los gobiernos cambian y las circunstancias también. Por eso abogan por una protección clara que blinde su antigüedad y uso deportivo.
El vocal de la asociación, Nacho Fernández, nos ha explicado que su inclusión en el catálogo urbanístico no impediría todo tipo de obras de reforma o remodelación. De hecho, dice, se ve que son más que necesarias porque el estado actual del Molinón deja mucho que desear. Es decir, puede actualizarse, modernizarse y arreglarse hasta el punto de ser nuevo, pero siempre sin tocar el uso deportivo y la ubicación en donde lleva desde 1908.
La asociación Anselmo López ha visto buena acogida a su propuesta, en la que colabora el geógrafo David Alonso, y no creen que haya problema en conseguirlo.