En un tema que ejemplifica a la perfección la "política de bandos" que domina la política actual, ponemos a prueba la capacidad de escucharse y entenderse de los habitantes de la PEQUEÑA ÍNSULA. Porque hasta ahora todo lo que escuchamos a los políticos es exigir su retirada o defender su presencia sin aparentemente aceptar cualquier visión que no sea la propia. Porque para unos es un elemento ofensivo y nada artístico que recuerda a un régimen fascista y a unos asesinos. Para otros es un elemento de nuestro patrimonio artístico que puede ser explicado para que la historia no se repita. O un espacio en el que abiertamente van los nostálgicos a cantar el cara al sol.
En este contexto, Álvaro Muñiz y Aurelio Martín corroboran que hay dos formas de ver esta polémica. Pero se escuchan y se rebaten respetando la filosofía que reina en este espacio radiofónico. Porque Álvaro, alumno de los Jesuitas, cree que nadie miraba por el monumento y que nunca se vio como algo fascista. Aurelio recuerda que el Principado actuó ante una denuncia de Famyr y no atenderla podría ser prevaricar. Ambos están de acuerdo en que pase lo que pase con la decisión judicial, todo el mundo lo aceptará. Salvo, puede, la extrema derecha. Porque esto va no de bandos, sino de demócratas, dicen.