Divine comedy es una película aplaudida unánimemente en Venecia, llega a Gijón una afilada sátira en la vena de los mejores Woody Allen o Nanni Moretti, que aborda la burocracia y el sistema de censura en Irán a través de la odisea de un director en pos de proyectar su última película prohibida. La propuesta de Asgari trasciende la ficción al contar con figuras reales que han sufrido la censura interpretándose a sí mismos, como la actriz Sadaf Asgari (a quien se le prohibió trabajar en su país). Un valiente ejercicio de cine meta-textual, donde el humor se convierte en una herramienta de resistencia.
En el caso de Los bobos, Estreno mundial del tercer largo de la pareja de cineastas argentinos Jallinsky-Marinaro, bien conocidos por el público del FICX, donde ya participaron con Palestra (Premio FIPRESCI) y Estertor (Premio a la Distribución). Sin renunciar al retorcido y perturbador humor negro marca de la casa, Los bobos es un atípico y muy audaz thriller, no carente de una acerada crítica social, que sigue los pasos de una banda organizada de criminales (suerte de trasunto argentino actual de los Grissom de Robert Aldrich) que ofrece tratamientos ilegales capaces de inducir una incapacidad a quien se somete a ellos.