¿Concejales a la fuga?
En el pleno de este mes se ha formalizado la renuncia a su acta de concejala de Natalia González. Con la suya son 6 los cambios registrados en los grupos municipales en lo que llevamos de mandato. 4 de ellos en el Psoe. Y queda un año.
Nuestro ANALISTA POLÍTICO eleva el número de cambios a 7 si se tiene en cuenta que Oliver Suárez pasó del grupo municipal de Vox al grupo mixto como concejal no adscrito. Sea como sea, cree que no es normal que en una corporación de 27 concejales se han registrado 6 cambios. Renunciaron a su acta Luis Manuel Flórez "Floro", Juan José Alonso Ordiales, Natalia González y Lara Martínez (que no llegó a recoger el acta) en el Psoe. Noelia Ordieres en Izquierda Unida. Y Ángeles Fernández-Ahuja en el PP. Salvo en el caso de Lara Martínez, que dio el salto a la política regional como viceconsejera, el resto aludieron a razones personales y/o profesionales.
Tantos cambios no son normales, entiende Sergio. Y es complicado hacer una lectura positiva de los mismos en los partidos. La política municipal, recuerda, es cada vez más emocional y personalista, más de personas que de siglas, y los cambios son complicados de gestionar. Especialmente los que tienen que ver con el Psoe. Porque ha perdido su "imagen de marca" al perder a Floro. Y a su número 2 en la lista electoral. Para Sergio que de los 9 concejales elegidos en las urnas 4 hayan renunciado demuestra que las listas se conformaron en un momento de gran fractura interna tras la salida de Ana González.
Los cambios son más sencillos si afectan al gobierno en ejercicio. Porque se pueden justificar en la búsqueda de perfiles concretos para políticas concretas. Pero en la oposición se hace de todo. Y la "portavocía colegiada" que han elegido les hace perder fuerza y eficacia. Porque para una alcaldesa no quemarse y meterse en todos los temas es recomendable. Pero en la oposición se espera a portavoces que lo hagan. Y la gente busca a una cara que reconozca para hacerlo.