Los responsables del centro de protección de animales esperaban el inicio de unas obras "muy necesarias" y que permitirán que los animales que están a la espera de ser adoptados tengan una comodidad mucho mayor. Sin embargo, están preocupados por lo que pasen durante las obras. Aunque están diseñadas para ser compatibles con la actividad del albergue, Alejandra Mier nos cuenta que es preferible que los animales puedan estar fuera de las instalaciones mientras duren las obras. Por eso buscan a familias de acogida.
Se trata de acoger temporalmente a 30 perros y 20 gatos. Mientras los tres o cuatro meses que duren las obras. Cuando finalicen, los animales regresarían al albergue, salvo que estemos interesados en adoptarlos. Solo se nos pide que los cuidemos y les demos cariño durante este espacio de tiempo, evitándoles el estrés que puede suponer convivir con los ruidos y molestias de una reforma integral.
Para ser familia de acogida debemos rellenar un formulario explicando qué buscamos o qué podemos asumir, y ellos se encargan de buscar la mejor opción para todos.