Un cuarto de siglo después de 'Europa se hunde', Miguel Ángel de Rus vuelve a reflexionar sobre Europa en una colección de relatos donde la ironía, la nostalgia y otros sentimientos sirven para enriquecer la manera de observar el transcurrir del continente. Se autodefine como europeísta pero también es escéptico ante una arquitectura institucional poco democrática y más preocupada de atender los intereses de los grandes lobbies, con el acuerdo con Mercosur como trasfondo. En todo caso, el libro está repleto de historias donde el amor, el sentir poético o la historia sirven para armar cada narración.