En Zaragoza, el gobierno municipal prevé aprobar antes de julio la nueva ordenanza cívica. Dormir en parques o jardines, la venta ambulante no autorizada, la quema de contenedores o los grafitis podrán ser sancionados con hasta 3.000 euros. Otras infracciones menos graves, con hasta 1.500 euros de multa, serán el botellón, los servicios sexuales retribuidos en espacio público o las despedidas de soltero incívicas.
La alcaldesa, Natalia Chueca, anunció esta “ordenanza de las ordenanzas” solicitada por VOX hace casi un año – que generó reacciones airadas de algunos partidos y colectivos vecinales – y ahora buscará apoyo del resto de partidos para aprobarla. Zaragoza ya sacó adelante una norma similar en 2008, posteriormente suprimida en 2014 por la izquierda.
Hoy en rueda de prensa ha concretado el texto. La prohibición de pernoctar en zonas verdes o plazas podría obligar a aumentar las plazas en el albergue para acoger a las personas sin hogar. Se les instará a usar los recursos del consistorio. Pero cabe recordar que algunas de ellas rechazan sistemáticamente el alojamiento ofrecido recurrentemente por los servicios municipales para que abandonen las calles.
La ordenanza recoge multas de hasta 750 euros por infracciones leves como orinar o defecar en la calle, no recoger los excrementos de mascotas, tirar colillas o abandonar bicis o patinetes.
También Chueca ha detallado que la norma incorpora una disposición, sin multas económicas, que prohibirá entrar en edificios municipales a personas con cascos, burkas, niqabs o con cualquier elemento que tape el rostro. Previamente, tendrán que ser identificados por la Policía Local. Todo, según ha insistido Chueca, “garantizando la legalidad, proporcionalidad y la no discriminación”.
La edil espera que la ordenanza cívica, reclamada por el 91,5% de los zaragozanos según el barómetro municipal, pueda entrar en vigor “cuanto antes”.