Los 378 vecinos de las localidades de Santa María de la Peña, Salinas de Jaca, Villalangua, Larués, Bailo, Arbués y Alastuey, que habían sido evacuados por el incendio de Peñas de Riglos, ya pueden volver a sus casas una semana después de su desalojo.
El método utilizado es presentar su DNI y acceder exclusivamente a sus viviendas, quedando prohibida la circulación por el perímetro del incendio. Han regresado los vecinos censados, pero también los que cuentan con segundas residencias. Si no hay contratiempos, está previsto que a lo largo de la jornada puedan regresar también los vecinos de Triste, Peña Estación, Yeste y Anzánigo.
Los técnicos han evaluado los municipios para garantizar una vuelta segura y con todos los servicios básicos. Las telecomunicaciones están completamente reestablecidas y el suministro eléctrico funciona con generadores o por línea. El mayor problema está en el agua potable, ya que algunos suministros se han dañado, por lo que se repartirán garrafas y se actuará de urgencia para reparar las infraestructuras.
El incendio continúa con una evolución favorable. El perímetro no aumenta y se está avanzando en la estabilización, por lo que se está reduciendo el operativo, aunque se mantienen 18 medios aéreos. Hoy se afronta de nuevo una jornada con condiciones climáticas complicadas, aunque el consejero Bermúdez de Castro no espera mayores complicaciones ya que mañana cambia el tiempo radicalmente.