Están ya en prealerta la zona del Jalón, Guadalope y Ésera- Noguera Ribagorzana. Además, están muy cerca del umbral de alerta áreas del Pirineo, que engloban los ríos Gállego, Cinca, Aragón y Arbas. La situación podría empeorar si no se producen nuevas precipitaciones.
Las reservas acumuladas en los embalses, que se sitúan de media en el 65%, permiten afrontar la recta final del verano en mejores condiciones que en años anteriores. Sin embargo, el nivel de agua almacenado está descendiendo a un ritmo mayor, por ejemplo, en embalses como la Sotonera, Mediano, El Grado, o Bubal. El jefe de Planificación de la Confederación del Ebro, Rogelio Galván, explica que la situación es relativamente buena a pesar de las prealertas.
En situación de prealerta, se prioriza el consumo de agua para personas y animales y sufren restricciones sectores como el regadío. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología hasta el mes de octubre apuntan a que las temperaturas sean más altas de lo habitual, aunque hay hasta un 50% de posibilidades de que las lluvias sean superiores a la media. En cualquier caso, el jefe de Planificación de Confederación del Ebro solicita un uso responsable del agua.