El cambio climático, el aumento de las temperaturas y las sequías incrementan ese riesgo. Las zonas más vulnerables se concentran en el Valle del Ebro y en áreas semiáridas de Teruel, donde los suelos pierden su fertilidad de forma progresiva. También preocupa la reducción drástica de la masa glaciar en el Pirineo.
La mano del hombre también está detrás del incremento de la desertización con prácticas agrícolas intensivas o la masificación del turismo. El científico del CSIC, Jaime Martínez Valderrama, señala que hay que tener en cuenta el impacto que generamos en el medio natural.
Los incendios aceleran la desertización. En estos momentos, hay tres activos en la provincia de Huesca. En la Ribargorza, en Viu, en La Fueva en Sobrarbe y en Seira en Benasque. Las llamas afectan a más de 100 hectáreas. En cambio, en las últimas horas han quedado controlados los fuegos de Loporzano, Nueno, Osera de Ebro y Ligüerre de Cinca. Además, los efectivos contra incendios han dado por extinguidos los de Plan, Foradada y Campo.
En el incendio de Viu, que pertenece al municipio de Foradada del Toscar, trabajan brigadas terrestres y medios aéreos del Gobierno aragonés y del Ministerio. Las llamas afectan ya a unas 20 hectáreas de alta montaña, lo que dificulta su extinción. El alcalde de Foradada del Toscar, Pedro Puyalto, confía en que el fuego pueda ser controlado.