En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Puente ha señalado que la seguridad está garantizada en ese trazado y que escucharán a todos los sectores afectados a la hora de tomar una decisión. El Gobierno aragonés ha enviado una carta al ministro de Transportes, Óscar Puente, en que reclaman los informes técnicos sobre el estado de la línea de alta velocidad Madrid- Zaragoza. Barcelona. Desde el Ejecutivo autonómico consideran que el cierre de esta infraestructura tendría un grave impacto económico en nuestro territorio.
El consejero de Fomento aragonés, Octavio López, señala que lo prioritario es la seguridad. Por eso, apuesta por realizar una auditoría de todo el trazado para determinar si es necesario cortar la línea para ejecutar esos trabajos o si se pueden compaginar las obras con la circulación de los trenes. El consejero López cree que es llamativo que hace unos meses el Ministerio presentará un proyecto para incrementar la velocidad a 350 kilómetros por hora y ahora quiera suspender la circulación por motivos de seguridad.
La alcaldesa, Natalia Chueca, cree que el ministro Puente no tiene ninguna credibilidad y le acusa de anunciar el posible cierre de la línea ferroviaria sólo para tapar su mala gestión durante años. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, asegura que es necesario una auditoría concreta para resetear las infraestructuras, los sistemas de seguridad y los protocolos con un incremento presupuestario. Critica que el Gobierno continúe defendiendo el riesgo cero del tren. Pone como ejemplo el caso de la línea Madrid- Zaragoza- Barcelona.
Sobre este asunto también se ha pronunciado, aquí en Onda Cero, la candidata del Frente Abierto, Ada Colau, quien pide que se abra un debate serio y razonado sobre la posibilidad del cierre temporal del AVE. Los profesionales siguen reclamando mejoras en la seguridad de la vía. El portavoz del Sindicato de Maquinistas, Rafel Escudero, cree que la reforma de la infraestructura es compatible con la circulación de los trenes son compatibles, pero también marca otras prioridades.
Los usuarios del AVE también están divididos. Por un lado, temen perder durante más de un año este servicio que facilita las comunicaciones y optan por compatibilizar las obras y el tráfico de trenes. Otros, consideran que los prioritario es garantizar la seguridad y la única opción que ven es interrumpir la circulación.