El Ayuntamiento de Zaragoza y el Arzobispado han firmado un acuerdo para la incorporación de las parroquias a la red municipal de espacios seguros. Voluntarios formados previamente atenderán a mujeres de violencia de género en cinco iglesias de la ciudad. Allí les ofrecerán acompañamiento y las derivarán a los servicios municipales.
Desde el consistorio creen que las parroquias son espacios idóneos para la red porque se encuentran en todos los barrios y facilita la atención a víctimas. El arzobispo, Carlos Escribano, explica que la intención es ampliar esta red de “parroquias seguras” en función de cómo funcione la iniciativa.
Centros deportivos, establecimientos de ocio de la ciudad como bares o discotecas, o taxis, se han adherido anteriormente también a esta red de protección que sirve de enlace con los recursos profesionales del Ayuntamiento.
En la presentación, la alcaldesa, Natalia Chueca, ha detallado que, en el último año, casi 1.000 mujeres víctimas de violencia han sido atendidas en los servicios de la Casa de la Mujer. Más de la mitad, eran nuevos casos.