CULTURA

El musical Cabaret continúa triunfando en Zaragoza hasta el 7 de junio

El Teatro Principal se ha convertido, desde el pasado día 15, en el Kit Kat Club 360º, una propuesta inmersiva que incluye localidades en el mismo escenario, donde el público forma parte de un espectáculo que traslada al espectador al Berlín de los años 20. Amanda Digón interpreta el papel de Sally Bowls, inmortalizada en el cine por Liza Minelli, y el actor José Pastor, conocido por meterse en la piel de Miguel Bosé en la serie de Atresmedia sobre el artista español, es el Maestro de Ceremonias.

José Antonio Alaya

Zaragoza |

El musical Cabaret está ambientado en el Berlín de 1929, cuando un nazismo incipiente empezaba a coger fuerza en Alemania. El Kit Kat Klub es el decadente cabaret en el que su estrella principal es una artista inglesa llamada Sally Bowles, cuya relación con el escritor estadounidense Cliff Bradshaw, que llega a Berlín en busca de una historia que inspire su próxima novela, se convierte en el eje central del la trama.

Al mismo tiempo, surge otro romance entre la mujer que regenta la pensión donde se alojan Cliff y Sally y también reside un frutero viudo y judío. Cabaret transcurre en un caldo de cultivo que anticipa los traumáticos cambios políticos que estaban por llegar a la República de Weimar. Una pieza fundamental en ese entramado de personajes es el maestro de ceremonias del Kit Kat Klub, que en este montaje representa el actor malagueño José Pastor, quien ha señalado que el montaje es muy diferente a lo que se vio en la película.

"Hacer el Maestro de Ceremonias es un regalo, es como el sueño de todo actor", ha contado. "Es una suerte poder hacerlo y ser quien va acompañando a esta historia es un lujo". Como todo musical, la exigencia a los artistas es máxima. Además, se da una dificultad añadida en el caso del Teatro Principal debido a la ligera inclinación del escenario. "Tuvimos que pasar por un proceso de adaptación. Llegamos un viernes y todo el día estuvimos metidos en el teatro, hasta la hora de la función, porque hubo que adaptar coreografías", ha explicado. Precisamente, una de las propuestas rompedoras del montajes es poder disfrutar de la obra en el mismo escenario. "El teatro se llena, pero la gente no compra las del escenario, no sé si la gente tiene miedo a que les hagamos algo", ha dicho sorprendido. Y ha animado a adquirir esas localidades "porque se vive de una forma totalmente diferente".