Santiago Marraco: "Al principio daba la sensación de improvisación y de república bananera"
Varios aragoneses fueron testigos en el Congreso de los Diputados del intento del golpe de Estado del 23F. Un hecho histórico que con la perspectiva que da el tiempo, se analiza de forma diferente. En aquel momento, en 1981, Santiago Marraco era diputado por la provincia de Huesca del Partido Socialista.
Zaragoza |
Fue un 23 de febrero de 1981. Un tiempo en el que la radio y las cámaras de televisión estaban presentes en el Congreso de los Diputados e inmortalizaron un hecho que resultó histórico, en parte por lo que acabó no siendo: el golpe de Estado cuando se votaba la investidura como presidente del Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo. La imagen de la entrada del Teniente Coronel Antonio Tejero, pistola en mano se convirtió en todo un símbolo.
Han pasado 45 años de frases míticas como «¡Quieto todo el mundo!» o «Se sienten, ¡coño!». Varios aragoneses estaban presentes en el hemiciclo, entre ellos, quien era diputado por la provincia de Huesca Santiago Marraco. Ocupaba un escaño en la quinta fila de la sala y recuerda que “daba la impresión de una improvisación total y una actuación de República Bananera. Era un desbarajuste absoluto, el teniente coronel Tejero dando órdenes a gritos, peleándose con el vicepresidente del gobierno, absolutamente disparatado. A mí no me dio la impresión de riesgo o de peligro, sino de estar asistiendo a una especie de comedia”.
En el momento en el que empezaron a sacar del hemiciclo a Félix González, a Alfonso Herrán, a Santiago Carrillo, Marcelino Camacho, a Nicolás Redondo a la conocida como Sala de los Relojes, la sensación comenzó a cambiar, “pensábamos que los iban a utilizar como como rehenes y probablemente con violencia”, explica Marraco.
Los días siguientes también fueron intensos, Santiago Marraco recuerda cómo en algunos pueblos hubo personas que se presentaron con escopetas en las comandancias de la Guardia Civil para presentarse voluntarios para apoyar el golpe de Estado, “hubo compañeros, sobre todo los de los partidos de izquierda, que se escondieron donde pudieron y recogieron todo el material de las sedes del partido para evitar represalias posteriores”. Acciones que indicaban cómo todavía estaba muy presente el recuerdo del golpe de Estado del 36.
Al día siguiente de lo vivido en el Congreso de los Diputados la población salió de forma masiva a la calle, una gran manifestación en Madrid que “mostraba cómo el pueblo español no estaba dispuesto a seguir ese camino”.
Papeles clasificados
Coincidiendo con el 45 aniversario del intento de golpe de Estado, el Gobierno ha anunciado que se van a desclasificar documentos relacionados con lo sucedido aquel 23 de febrero de 1981. Se trata del sumario completo del juicio que custodia el Tribunal Supremo con grabaciones y declaraciones de los implicados, los archivos de los Servicios de Inteligencia (CNI, entonces llamado CESID), documentos internos y las transcripciones de las grabaciones de escuchas de la noche del golpe de Estado, incluidas las comunicaciones con la Casa Real y los informes de movilización de las regiones militares.
Documentos clasificados de “alto secreto”. Santiago Marraco espera con “gran interés” poder conocer el contenido de esos documentos ya que en estos años se han dado muchas versiones de lo sucedido por todas las partes y “pienso que algunas cosas sí que se aclararán. Lo que todos esperamos, el saber hasta dónde llegó Juan Carlos, cuál fue el compromiso de los distintos Capitanes Generales y hasta qué punto pudo llegar a haber triunfado el golpe”, asegura quien fuera diputado por Huesca ese 23F.