En lo que va a de año, los incendios ya han arrasado más de 38.000 hectáreas en Aragón en lo que va de año. Las altas temperaturas, la baja humedad y el viento han propiciado la expansión del fuego, aunque también influye el estado de los montes. Por eso, las demandas se centran en incrementar la prevención durante todo el año.
Por ejemplo, desde la organización agraria ASAJA aseguran que la abundante masa forestal actúa como combustible, que ha aumentado tras haber algunos cambios en el sector como la reducción de la ganadería extensiva. Por ello, su secretario general, Ramón Solanilla, pide un Plan Forestal que garantice esa limpieza y control de los montes.
De momento, el incendio de la localidad oscense de Plan sigue activo, ya que afecta a una zona de difícil acceso y sólo pueden intervenir medios aéreos. En Teruel, el de la Cerollera está estabilizado lo mismo que el de Ejulve que ha afectado a cerca de 3.000 hectáreas.
Los trabajos se centran ahora en enfriar los puntos calientes y prevenir posibles reproducciones. El alcalde, Ovidio Ortín, respira aliviado, tras un tenso fin de semana en el que hubo que desalojar a 175 vecinos de Cuevas de Cañart y de las pedanías de Castellote.