La última víctima se produjo ayer en la empresa SAICA de El Burgo de Ebro. Un operario falleció mientras realizaba tareas de pintura en un depósito y utilizaba una manguera de proyección. Por causas que aún se desconocen, perdió el control de esa herramienta. Esos movimientos de látigo le provocaron abrasiones en las extremidades y le seccionaron el brazo izquierdo. Fuentes de la empresa, señalan que los equipos médicos que estaban en la fábrica acudieron inmediatamente, y después los equipos de emergencia, pero no pudieron salvarle la vida. SAICA ha iniciado una investigación y ha constituido un gabinete de crisis. Además, está colaborando activamente con todas las autoridades para determinar las causas del accidente.
La semana pasada dos trabajadores fallecieron electrocutados en Calatayud y un camionero perdió la vida en un accidente en la provincia de Zaragoza. Por eso, el Gobierno aragonés tiene previsto convocar después del verano una reunión del Consejo de Salud y Seguridad Laboral para analizar estos siniestros que corresponden a sectores muy diversos.
En declaraciones a Onda Cero, el director general de Trabajo del Ejecutivo aragonés, Jesús Divassón, ha señalado que están pendientes de los siniestros que se producen en las subcontratas, caídas en altura y las carretillas. Recuerda que en esta legislatura han conseguid que el Ministerio eleve de 83 a 92 el número de inspectores de trabajo y el objetivo es reforzar la vigilancia.