El programa tiene como objetivo principal mejorar sustancialmente las condiciones de salud en la que se encuentran algunos de los niños acogidos, que durante estas semanas tendrán revisiones médicas, bucodentales y oftalmológicas para cerciorarss de que se encuentren en un buen estado de salud, ha explicado el responsable de Arapaz, Oriol Gavín.
La acogida evita que los niños tengan que soportar las altas temperaturas de su lugar de origen, temperaturas que alcanzan los 50 grados centígrados. Los pequeños deben respetar las normas de la casa, pero también las familias tienen que ser flexibles con su cultura y religión. Además, la ONG ofrece algunas actividades y cuidados durante la estancia para facilitar la conciliación laboral de las familias de acogida.
La mayoría de estos niños repiten cada verano. Tras los dos meses de estancia, regresan con sus familias, aunque desde la organización ofrecen la posibilidad a las familias de acogida de visitarles en Tindouf. Vacaciones en Paz es una propuesta financiada por el Ayuntamiento de Zaragoza y los costes de manutención los pagan los responsables de acogida.