Los pisos apenas tienen tres años, y el problema se repite cada vez que descarga una tormenta intensa en la capital. "La causa está en la acometida general, en la red de evacuación, que se ha quedado insuficiente y revoca hacia la Avenida de Navarra", explica Javier Oquendo, vecino de la Urbanización Casanate, donde han visto por tercera vez en tres años cómo el agua salía por las alcantarillas y entraba en su edificio.
Según los vecinos, el agua ejerce tal presión que remonta el sistema de protección que hay en la zona del aparcamiento. "Ahí entra el agua como si saliera por una tubería de 20 centímetros con una presión impresionante" detalla Javier. Esta situación provocó cambios inesperados en los planes de fin de semana, que han pasado achicando agua y comprobando daños en los enseres almacenados en los trasteros. El problema es mayor cuanto más alto viven; porque el agua "inutiliza los ascensores y en una casa de veinte alturas sin ascensores la vida se hace un poco incómoda", ironiza este vecino.
Este vecino también apunta que el problema va más allá de la urbanización porque el agua que revoca sale a la avenida dificultando el tráfico y generando inseguridad ciudadana también fuera de la urbanización. "Esto pasa por lo obsoletas que se han quedado las tuberías. La Avenida Navarra se construyó hace muchos años, las tuberías tenían un calibre y cuando la empresa decide construir este edificio no sabemos si se puso de acuerdo con el Ayuntamiento o no para ver el calibre de las tuberías y redimensionarlas o adaptarlas". Una solución pasa porque el Ayuntamiento agilice la tercera fase de la reforma de la Avenida Navarra, aunque en el mejor de los casos serían más de dos años y hasta entonces aún pueden descargar muchas tormentas. Los vecinos piden al Ayuntamiento y la constructora actuaciones inmediatas para sustituir esas tuberías por otras de mayor calibre.