Luis Cáncer reivindica la década de los 90 como una etapa clave para la Semana Santa de Zaragoza, destacando la labor de la «Tertulia del Sanedrín». Este grupo de seis cofrades influyentes impulsó una necesaria renovación frente al inmovilismo de la época, debatiendo temas cruciales como la creación del museo en la Semana Santa, la evolución de los instrumentos y la estética procesional.