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Mavi Doñate, sobre "Cuéntame el Olvido": "escribo para sanar, pero también para subsanar el olvido"

Contar historias no es sencillo, y menos si tienen que ver con una época oscura como fue la Guerra Civil española, con más sombras que luces. Y se complica más si esa historia es la de una de las personas que más se puede querer como es tu abuelo. Les invitamos a sumergirse en un documental que es libro “Cuéntame el Olvido”.

Lourdes Funes

Zaragoza |

Portada de Cuéntame el Olvido de Mavi Doñate/Lourdes Funes

Gabriel es la voz en off de un documental que se puede leer. A través de lo que escribió su diario, conocemos las penurias y hasta dónde es capaz de llegar la maldad e inhumanidad de las personas, todo lo que vivió en diversas cárceles desde que fue encarcelado en 1937 por “adhesión a la rebelión” tras los testimonios de ocho vecinos de su pueblo. Estas vivencias en primera persona están completadas con información de cómo eran las cárceles, de cómo se vivía en esa España de la posguerra, de cómo fueron los años que vinieron después de la Guerra Civil en un pequeño pueblo.

Gabriel era el abuelo de la periodista zaragozana Mavi Doñate, que, años después de que su abuela le entregara el diario que su abuelo guardaba en su mesilla, se lanzó a contar su historia y la de tantas personas que, como él, había vivido una situación injusta. Lo hizo como si se tratara de un reportaje periodístico, “cuando empiezo a escribir Cuéntame el olvido hace dos años, encaro este trabajo con herramientas y una actitud muy periodística”, asegura Doñate quien añade que ante un suceso que tienes que relatar “tienes que tener la entereza de hacer la crónica sin esa emoción que te paralice. Así empecé Cuéntame el olvido y la verdad es que conforme iba pasando el tiempo, me podía más el sentimiento, porque la historia de mi abuelo es una historia dura”.

Entre esas herramientas aparecen entrevistas a los descendientes de quienes acusaron a Gabriel “de ser de izquierdas” para saber cómo les habían trasmitido a ellos la realidad que vivieron sus antepasados en la Guerra Civil y si conocían el caso del abuelo de Mavi Doñate. “Quien se lea Cuéntame el olvido verá que no es un ajuste de cuentas, no es rendir cuentas o pedir explicaciones, simplemente es preguntarnos cómo te llegó a ti esta historia en casa. ¿Sabías que mi abuelo estuvo en la cárcel? ¿Cómo se ha hablado? ¿Cómo se ha tratado? Creo que desde esa óptica ha sido un trabajo que finalmente ha sido muy bonito. Yo digo que escribo para sanar, pero también para subsanar el olvido”.

La voz de Gabriel está presente y se completa con entrevistas y encuentros que Mavi Doñate tuvo con investigadores, profesores de Universidad acerca de lugares como la cárcel de Torrero en Zaragoza o los fusilamientos en las tapias del cementerio, de visitas a los archivos para consultar las actas del juicio de Gabriel o legajos que se conservan sobre escritos que cuentan no una sino tantas historias como personas vivieron la Guerra Civil española.

El perdón está presente en este relato, “mi abuelo nunca hablaba con rencor, en su diario cuenta que ha perdonado, que incluso los que pudieron abanderar o liderar esas acusaciones, fueron víctimas de un momento, de una situación. No podemos juzgar, incluso ahora con los ojos, todo lo terrible que es una guerra civil, porque no nos lo podemos llegar a imaginar. Y aunque tengamos unos valores, en situaciones tan tremendas, igual esos valores se nos caen”. El silencio también está presente, el silencio que se mantuvo durante muchos años en los que no se compartían experiencias ni ideas, bien por miedo, bien por olvidar. “Hubo mucho silencio, que a lo mejor fue necesario en aras de una paz, una democracia, una transición. Pero mi pregunta también, que la dejo abierta y al lector o lector responderá según vaya en ese viaje introduciéndose, ese silencio, ese olvido, ¿todavía es necesario a día de hoy? ¿Es más perjudicial que beneficioso como a lo mejor lo fue en los años 70 u 80?