El coste de plantilla en la 22-23 era de 208 millones y a día de hoy es de 72. Eso sí, de esos 72 millones de euros, 21 millones se le pagan a jugadores que ya no están: Rafa Mir, Nianzou, Pedrosa, Gattoni... Es el peaje a pagar tras unos años de escaso acierto en los fichajes. Los gastos de la entidad han pasado 278 millones en la campaña 22-23 a los 135 de esta temporada. Y concretamente en este verano 2026, el Sevilla empezó con 36 millones de pérdidas y a comienzos de septiembre está en 4 millones. El presidente ha querido subrayar que "en julio estábamos en 90 millones de deuda neta y hoy la cifra es de 60 millones. Hemos hecho un mercado responsable en lo deportivo y en lo económico. El objetivo es no sufrir, como dijeron el entrenador y el director deportivo, del que estamos muy contentos y orgullosos de su trabajo".
Sobre la idoneidad de una ampliación de capital para acudir al mercado con más potencia y mejorar las cuentas, el actual consejo no la realizará en ningún caso. Sólo existe la posibilidad de que la llevaran a cabo unos posibles compradores del club y "está claro que esa ampliación aceleraría los procesos". Eso sí, como siempre Del Nido Carrasco no ha querido referirse a esa futura operación. Los accionistas mayoritarios siguen con sus paquetes de títulos a la venta, "pero yo no soy nadie para decirles lo que tienen que hacer con sus acciones, yo sólo tengo 300".
Lo que parece claro, por los números, y por las salidas y entradas de la plantilla, es que el Sevilla Fútbol Club ha mejorado. ¿Servirá eso para reducir las duras críticas de la afición hacia el consejo y, especialmente, hacia el presidente? "Que me gustaría que cambiara esa animadversión hacia mí es obvio, pero yo no trabajo para eso sino por mi responsabilidad hacia el club", declaró el presidente.
En cuanto a los fichajes, fue muy comentada, y aplaudida por García Plaza, la llegada de Fofana en el último suspiro. Del Nido Carrasco explicó que "el entrenador nos había pedido un pivote. A las 20.12 del 1 de septiembre se cayó la operación de Fofana al Lyon y movimos cielo y tierra. Hasta las 23.57 nos faltó hablar con el Papa para convencerlo y que fuera jugador del Sevilla. Nos hemos dejado la vida para intentar hacer la mejor plantilla dadas las circunstancias. Tenemos claro lo que hay que hacer para la regeneración deportiva y económica".