Tras una derrota dolorosa y los incidentes a la llegada de Oviedo, se hacía necesario escuchar la voz de uno de los capitanes. Gudelj atendió a los medios y admitió que fue "una derrota dura, nos quedan ocho finales y en cada partido hay que darlo todo. Entiendo a la gente porque los resultados no son como queremos. No estamos donde el Sevilla merece estar y tiene que estar. Hay que salir de esta posición porque estamos incómodos. La solución es salir de esto juntos y unidos en las ocho finales que nos quedan".
El jugador serbio explicó que están contentos con el nuevo cuerpo técnico. "En el partido contra el Oviedo se vio un equipo unido, sabiendo a lo que juega, pero con una roja en la primera parte cambia todo tácticamente. Vamos a seguir trabajando y analizando los partidos para estar lo mejor posible en el siguiente". En cuanto al descontento de la afición, el capitán sevillista explicaba que "estamos en una situación difícil en la que no estamos acostumbrados a estar. Esto lo tenemos que sacar todos juntos, unidos con la afición. No se le puede pedir más a la afición porque en Oviedo parecíamos que jugábamos en casa. Quiero pedirles que en estas ocho finales sepan que van a ser muy importantes. Tengo mucha confianza en que lo vamos a sacar. Es entendible que la gente esté enfadada pero quiero decirles que lo necesitamos y sin ellos va a ser muy difícil. Que sigan apoyándonos como lo están haciendo".
Sobre los incidentes del aeropuerto y la ciudad deportiva, Guldej subrayó que el malestar "es entendible" aunque "no comparto" los insultos recibidos. "Después de una derrota dura y difícil, ver a la gente así te da una sensación de que les has fallado y no merecían esa derrota. Les hemos fallado"
Al respecto del polémico arbitraje en Oviedo, comentó que "hay decisiones del arbitraje que caen del otro lado y pasa demasiadas veces. Hubo lo de Sow, un posible penalti y la roja de Tanguy. Y además es raro que en 300 partidos no se haya pitado un córner por retener el portero el balón y nosotros fuimos los primeros. Los tres minutos de descuento también fueron una locura. Sabemos que no vamos a tener ningún apoyo y lo tenemos que hacer nosotros junto con la afición".