De momento sólo han llegado Alfon y Suazo, los dos libres. Se marcharon Suso, Sambi Lokonga, Saúl y García Pascual. En el capítulo de ingresos sólo se consignan 300.000 euros por la marcha de Luismi Cruz del Tenerife al Depor y 150.000 euros por Mateo Mejía, que se ha ido al Burgos. Cordón espera hacer caja con la venta de Juanlu y espera ofertas interesantes por Lukebakio y Badé... o por el que sea. Porque el Sevilla necesita dinero. Tiene que conseguir mejorar su situación en cuanto al límite salarial, ya que a día de hoy no podría inscribir a Akor Adams, Alfon, Vargas, Suazo y Álvaro Fernández.
El director deportivo extremeño tiene que vender y tiene que deshacerse de jugadores que no cuentan para el míster y, algunos de ellos, tienen sueldos muy altos que lastran el capítulo del famoso límite salarial. Debe colocar a Januzaj, Iheanacho, Jordán y Rafa Mir como mínimo. Y de momento está resultando complicado. Adnan Januzaj quiere la carta de libertad, algo a lo que el Sevilla accedería encantado si perdonara una gran parte de los 2,7 millones limpios que tiene que cobrar en este año, que es el último de contrato para el belga. Y jugador no va a perdonar tanto dinero. Lo tiene claro. Es un ejemplo del "marrón" que tiene Antonio Cordón, que también intenta buscar equipo a Nianzou, pero con los 4 millones y medio netos que cobra, resulta difícil. Por cierto, en diciembre vuelve Gattoni.
El Sevilla gasta 50 millones de euros en futbolistas que no juegan, aportan poco o han estado cedidos. Una barbaridad. Y ese es el primer trabajo que debe concluir el ejecutivo sevillista. Está en ello.