El Girona empezó bien su cita en casa, gracias a un gol en el 7'; tras un eslalon con recortes de Claudio Echeverri, éste disparó y la zaga rival repelió el balón, pero Viktor Tsygankov lo amortiguó y metió con un derechazo raso.
La reacción bética llegó antes de la media hora con el 1-1, marcado por Marc Roca tras domar el balón en la frontal del área y enviarlo al fondo de la portería con un derechazo con comba, lejos del alcance de Paulo Gazzaniga. Antes del descanso, Daley Blind protagonizó dos oportunidades similares, con sendas galopadas en diagonal hasta tirar forzado por abajo.
En el descanso hizo Manuel Pellegrini dos sustituciones, incluyendo la de Cédric Bakambu en lugar de 'Cucho' Hernández. Y el delantero congoleño cuajó el 1-2 en el 63'; Marc Roca interceptó en su campo un pase de Blind y pasó en largo para la carrera casi en solitario de Bakambu, que dentro del área gerundense dio el pase de 'la muerte' para el gol de Ez Abde.
Eso sí, el Girona reaccionó 'ipso facto' con una internada del recién entrado Joel Roca; Aitor Ruibal lo zancadilleó en el área y el árbitro pitó un penalti que transformó Azzedine Ounahi, cuyo derechazo fue tan duro que evitó la parada del cancerbero. Como respuesta, Pellegrini sacó al campo a Isco Alarcón, recuperado ya de su lesión de cinco meses.
Con su destreza habitual, Isco lanzó en el 80' una ofensiva donde Abde pisó área por el costado izquierdo, recortó hacia dentro y cedió el balón raso a la llegada de Rodrigo Riquelme, quien se lo acomodó y marcó el 2-3 con un derechazo de interior. Pese a su empuje en el desenlace, incluido gol anulado por fuera de juego, el Girona acabó sucumbiendo en su estadio.