Tras la separación de sus padres, Carmela (Kiara Arancibia) y su madre (Janet Novás) se mudan a casa de su abuela (Petra Martínez). Mientras trata de adaptarse a su nueva situación, Carmela anhela pasar más tiempo en casa de su padre (Julián Villagrán), un artista plástico a quien admira e idolatra. La sombra de este llevará a las tres generaciones de mujeres de la familia a decidir el futuro que merecen.
Esa es la historia de La buena hija, largometraje de la sección oficial a concurso, una adaptación del corto Harta de Júlia de Paz, que se llevó tres biznagas de Málaga hace dos años.
La directora y su guionista nos cuentan el proceso de elaboración.