Nueva orden de la Seguridad Social obliga a autónomos y pymes a rehacer nóminas y cotizaciones en tiempo récord
Esta medida afecta a trabajadores que en España cobran el salario mínimo interprofesional, como el servicio doméstico
La publicación tardía de la Orden de Cotización 2026 por parte de la Seguridad Social, el pasado 31 de marzo y con efectos retroactivos desde el 1 de enero, ha generado un grave impacto operativo en autónomos, pymes y despachos profesionales. Durante todo el primer trimestre del año se han calculado nóminas y cotizaciones sin conocer las bases definitivas, lo que obliga ahora a rehacer liquidaciones ya cerradas en apenas unos días.
Aunque la Administración ha anunciado que regularizará de oficio las cotizaciones de enero y febrero, ha dejado fuera el mes de marzo, lo que concentra en abril una elevada carga de trabajo adicional justo en un momento de máximas obligaciones fiscales y laborales coincidiendo con las liquidaciones trimestrales. Esta situación incrementa el riesgo de errores, genera sobrecostes administrativos y provoca incertidumbre tanto para empresas como para trabajadores.
El presidente del Consejo General de Graduados Sociales de España, Joaquín Merchán Bermejo, ha denunciado que este retraso es inadmisible y se ha convertido en una práctica recurrente que deteriora la seguridad jurídica. Desde el colectivo reclaman que la regularización automática se extienda también a marzo y que las normas de cotización se publiquen con antelación suficiente al inicio del año natural de cada ejercicio.
La reiteración de estos retrasos impide una correcta planificación, traslada la carga administrativa a pymes y asesorías y mina la confianza en el sistema. Los graduados sociales anuncian que continuarán exigiendo soluciones para poner fin a una situación que consideran insostenible dado que la mayor carga de trabajo en este campo se soporta en el este colectivo especializado en las relaciones laborales.
Del mismo modo, desde el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Málaga y Melilla, su presidente, Eduardo Ruiz Vegas, secunda tal reclamación y pone el foco en el deterioro de la confianza en las relaciones de colaboración entre la Administración competente y nuestro colectivo que reiteradamente se ve sorprendido y sobre cargado de asuntos que deben soportar por fidelidad a sus clientes y la profesionalidad que caracteriza a este colectivo que a pesar de todos los vaivenes que se vienen produciendo en los últimos años, siempre están al lado y solventando las necesidades de las empresas y autónomos que, al final, son los destinatarios de las gestiones que todas estas circunstancias obligan.
Desde nuestro colectivo se ruega a las Administraciones de Seguridad Social y Trabajo, se les tenga más en consideración y dada la permanente conexión con los Consejos que representan a este colectivo profesional clave en las relaciones laborales y de Seguridad Social, se puedan en el futuro coordinar acciones que ante situaciones de este tipo puedan suavizar su impacto social.